Si la canción popular no te dice nada, es que no has escuchado a Los Hermanos Cubero

Por Cervezas Alhambra

«Hacemos música popular». Con esta sentencia definen Quique y Roberto la música que durante una década ha servido a Los Hermanos Cubero para traer a la actualidad melodías tradicionales y cantarlas por toda la geografía española.

Los Hermanos Cubero

Estos dos trovadores modernos nacieron en la Alcarria de Guadalajara. «Rumorosa provincia de colmenas, la patria del panal estremecido, la dulce Alcarria, amarga como el llanto, amarga te ha sabido», recitaba Miguel Hernández de esta comarca ilustre y cargada de cultura que sembró en Los Hermanos Cubero la semilla de la música tradicional. «La relación con nuestro origen es total», apunta Roberto. Y es que el origen es la raíz, la tierra de la que nacen sus letras y canciones, del mismo modo que las distintas variedades de Cervezas Alhambra, para las que Granada es mucho más que una ciudad. Es pura inspiración. «De hecho, a nosotros ya nos gustaba tocar música popular como la rondalla o las jotas antes de juntarnos en este proyecto».

Aunque tienen los pies en Guadalajara, desde bien jóvenes han puesto la mirada en el otro charco. «Nos hemos fijado desde siempre en cómo se trata la música de raíces en Estados Unidos», destaca Quique. «El bluegrass, por ejemplo, ya era considerada una música tradicional en los años 80, cuando solo tenía cuatro décadas de vida». Es de esa pasión por el folclore donde nace el proyecto de Los Hermanos Cubero en 2010.

Igual que las Cervezas Alhambra mezclan sus ingredientes cuidando hasta el más mínimo detalle a través de una elaboración que combina tradición y contemporaneidad, los dos músicos combinaron la música tradicional española con sus influencias norteamericanas —a fuego lento y con mucho mimo— para crear un sonido inconfundible y sentimental que conquista a través de todos los sentidos.

Los Hermanos Cubero

Tras un álbum autoeditado y varios sencillos, en 2016 publicaron Arte y Orgullo, un disco que contenía toda la esencia de Los Hermanos Cubero y con el que consiguieron llegar a festivales de toda índole. Y no siempre a los que, en un principio, podrían encajar mejor. «Si nos llaman de cualquier festival, sea del estilo que sea, vamos a ir, no nos vamos a cerrar ninguna puerta» recalca Roberto. «Hemos tenido momentos en los que parecía que estábamos fuera de lugar, pero luego siempre hemos tenido buena acogida entre el público». Su falta de prejuicios y su afán por no cerrarse a nada les convierten en un bello rara avis dentro de la música folclórica.

Nueve años después de su inicio como formación, los hermanos continúan luchando por que se le dé más voz a este tipo de arte: «Consideramos que lo que hacemos no es una música minoritaria, sino minorizada», denuncia Roberto. «Cualquier persona que le dé una oportunidad a estas canciones le van a gustar, pero tristemente no suenan en las radios».

Los Hermanos Cubero

Desnudando el alma humana

Lo que primero llama la atención de los Cubero en sus conciertos es la estética. Ataviados con traje y semblante sobrio, Quique y Roberto quieren transmitir que, con ellos, lo importante es la música. «Nuestra herramienta no es la estética. Que tengamos una apariencia más formal permite que no haya distracciones para contar nuestras canciones y transmitir sentimientos».

Precisamente los sentimientos inundan las melodías que nacen de la guitarra y la mandolina de los hermanos y las letras que interpreta Quique. «Utilizamos la música tradicional pero hablamos de temas que están en el subconsciente de todo el mundo», apunta Roberto, que cree que «esa es la clave de la conexión que tenemos con el público».

Desnudar el alma a través de la música. Con este objetivo casi terapéutico nació el último álbum de Los Hermanos Cubero, titulado Quique dibuja la tristeza. La muerte de la pareja del cantante del grupo es el origen de un disco que, en un principio, no iba a ver la luz: «Ponerme a escribir no fue premeditado en absoluto», desvela Quique. Como siempre que la desgracia llega a un hogar, el autor se vio obligado a detenerse, pensar, y dejar fluir los sentimientos: «Comencé a escribir como una necesidad y las canciones fueron tomando forma poco a poco». Su hermano vio los temas y le convenció de grabarlas, a pesar de su reticencia a exponerse demasiado delante de la audiencia.

Los Hermanos Cubero

Pero Quique ha descubierto que, cuando canta esos temas llenos de tristeza, rabia y dolor, no se siente desnudo. «No me encuentro demasiado expuesto porque este no es un sentimiento exclusivo en mí. Todo el mundo ha pasado por experiencias similares», recuerda el caracense. «Al fin y al cabo, estoy desnudando el alma humana».

Mientras queden historias por contar, la música de Los Hermanos Cubero seguirá con nosotros, desmontando todos los prejuicios y demostrando que cualquier género puede llegar al alma si se escucha sin prisas y con todos los sentidos encendidos.

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1 comentario

  • ANDRES CARRASCO MARTÍNEZ says:

    Hace unos tres años aprximadamente actuaron en nuestra peña flamenca ,Murciya Flamenca; hicieron un musica de raiz magnifica, tengo un grato recuerdo de ellos. De vez en cuando me viene a la memoria una cancion referida a los vendedores de miel de La Alcarria. Gracias hermanos Cubero.

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