¿Indie o flamenco? Los Planetas en Casa Patas

Cervezas Alhambra propone una experiencia genuina, un Momento Alhambra donde los matices de dos formas de crear, aparentemente alejadas, conviven en un mismo instante para hacer surgir algo inolvidable.

Porque así, inolvidables, fueron el 28 y 29 de noviembre, en los que los sonidos de Los Planetas se esparcieron por el escenario de Casa Patas, referente madrileño del flamenco que se abre a los influjos del género sobre la banda granadina.

Todo con una pregunta como telón de fondo: ¿sería indie o flamenco?

El 28 de noviembre unos pocos afortunados tuvieron la oportunidad de vivir una experiencia única donde disfrutar en primera persona de la respuesta. No sería ni lo uno ni lo otro, sería indie y flamenco, fusionados en su origen, influencia y expresión.

Más aún cuando al llegar a Casa Patas se encontraron sobre el escenario a Los Planetas acompañados de un guitarrista (y mucho más) totalmente inesperado: El Niño de Elche.

 

El 29 de noviembre convirtió en una segunda y última oportunidad de disfrutar de una experiencia elevada al grado de leyenda.

 

Y con este poderoso encuentro, el ciclo Momentos Alhambra En Flamenco refrescó de nuevo uno de los géneros con más historia y diversidad de orígenes a través de experiencias genuinas con una osada e innovadora propuesta escénica.

 

El acercamiento de Los Planetas al flamenco viene de lejos y la incorporación del género a sus sonidos del rock independiente es uno de los rasgos de personalidad que más diferencia al grupo, alejándolo casi de cualquier comparación. Con este poderoso encuentro, el ciclo Momentos Alhambra En Flamenco refresca de nuevo las citas con uno de los géneros con más historia y diversidad de orígenes. Experiencias únicas para disfrutar con tiempo que finalizarán con esta osada e interesante propuesta escénica.

Artículos Relacionados
Proyecto 10 sobre 10: la banda sonora a la primavera de tu vida

Proyecto 10 sobre 10: la banda sonora a la primavera de tu vida

La capacidad evocadora de la música no tiene parangón. Unas pocas notas pueden llevarnos de viaje a los instantes que quedaron grabados a fuego en nuestra memoria y hacer que volvamos a recordar —entendiendo este verbo como marca su significado etimológico: volver a pasar por el corazón— la dulzura del primer amor, la alegría de un verano al sol o la intensidad de la adolescencia.