El taller de Delicious Martha en el Jardín Cervezas Alhambra: fotografías con mucho sabor

Por Cervezas Alhambra

Marta en casa, Delicious Martha para más de 262.000 seguidores de Instagram, se apoya decidida sobre la mesa de madera del taller de fotografía gastro de Jardín Cervezas Alhambra. Se describe a sí misma como alguien que «no es cocinera pero se dedica a cocinar, y que no es fotógrafa pero se dedica a hacer fotos». La agilidad de las manos de Marta mientras coloca el menaje alrededor de un plato hace que parezca fácil algo que no es. La naturalidad y el tiempo que dedica a cada instantánea convierten las fotografías gastronómicas de esta barcelonesa en obras de arte.

«Hay personas que pueden decir: ‘Pero, ¿esto se puede aprender? ¿No es algo innato?’ ¡Para nada! Mis primeras fotografías y estilismos no eran para nada bonitos. Poco a poco se va aprendiendo y mejorando. Por ello, me ha gustado que Cervezas Alhambra me dé la oportunidad de enseñar todo lo que he aprendido en este tiempo y que alguien lo pueda utilizar», comenta emocionada Delicious Martha.

Transmitir sensaciones al gusto, sin que la comida toque el paladar

A la perfección y el toque justo de sabor se llega tras años y años de experiencias. Cervezas Alhambra fue creada en 1925 y ha llegado a nuestros días elaborándose con la misma maestría, esmero y dedicación que en aquellos primeros momentos. Su proceso de elaboración ha sabido conservar lo esencial de aquellos primeros pasos y adaptarlo a la contemporaneidad actual, siempre a la búsqueda de despertar en cada trago una emoción, de condensar el tiempo en un instante que nos permita sentir, realmente, aquello que queremos sentir.

Ese mismo tesón es el que transmite Marta cuando habla de sus inicios, cuando muestra sus fallos y se complace compartiendo sus aprendizajes sobre qué hacer y qué no hacer a la hora de fotografiar comida; los tips básicos que ella sigue para conseguir transmitir sensaciones al gusto, sin que la comida toque el paladar ni salga de la pantalla.

El primer elemento imprescindible en la receta para una fotografía gastronómica es la luz natural.

Los últimos rayos de sol que regala la tarde madrileña entran por la ventana cuando Marta les da protagonismo en su discurso. El destello verde de una Alhambra Reserva 1925 se refleja en la pared. La luz artificial de los focos queda en un segundo plano, mientras todas las miradas se postran en la ventana. La naturalidad y cotidianidad es algo que Delicious Martha comparte con Cervezas Alhambra. La selección de ingredientes y el tiempo de elaboración de cada una de las piezas son fundamentales para obtener el mejor resultado.

Una Alhambra Reserva Roja es el maridaje perfecto para el cuidado con el que Delicous Martha posa los cubiertos de forma cotidiana encima de un paño de cocina. El mimo de cada detalle tiene que pasar a ser algo casual, con un carácter espontáneo. El proceso de elaboración se debe sentir en cada trago, en cada golpe de vista. Es lo que marca la diferencia entre pasar desapercibido o ser capaces de parar más para sentir más, preguntarnos qué queremos sentir realmente y dejar que nuestros sentidos sean la guía para llegar a ese destino.

«No se tiene que notar que hemos estado tres horas colocando cada mínimo detalle», dice Marta a sus alumnos y futuros artesanos fotográficos.

 Todo tiene que tener un por qué en el proceso de elaboración

La selección de elementos es fundamental tanto para Delicious Martha, como para cada variedad de Cervezas Alhambra. «Todo tiene que tener un por qué». Además, todos los elementos tienen que estar vividos y ser naturales. Otro ingrediente básico para una fotografía culinaria perfecta son los colores. Marta aconseja utilizar colores blancos o crudos en el menaje para que sea la comida la verdadera protagonista de la instantánea.

Por último, Marta también recomienda utilizar el plano cenital o frontal para no distorsionar la forma del plato. La fotografía gastronómica a la que da vida se parece a una Alhambra Especial: un encuentro improvisado para disfrutar lo cotidiano o reinventarlo.

Cada objeto tiene su espacio, cada foto su perspectiva y el tiempo de elaboración se difumina entre las burbujas de cada una de las variedades de Cervezas Alhambra, que pasan a ser las musas de las fotografías. «El color de la botella de Alhambra Reserva 1925 queda perfecto para una fotografía de, por ejemplo, un aperitivo», comenta Marta sin apartar la vista de la pantalla de su móvil, esperando para capturar el mejor perfil de bodegón.

La luz natural también sabe jugar con las sombras a la hora de hacer posar como protagonista a una Alhambra Reserva Roja. La intensidad que esta variedad arrastra se puede hacer sentir gracias a la sombra que esta arrastra. Cada uno de los matices de esta cerveza se sienten entre las sombras de la fotografía.

Los elementos comunes acompañan al estilo desenfadado de una Alhambra Especial. Momentos de desconexión, de saborear la espuma de una deliciosa tarde en la que lo cotidiano tiene un filtro de felicidad y tranquilidad. Como una fotografía gastro.

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