Nousegons, el aceite que deleita al paladar en solo nueve segundos

Por Laura Elena Vivas

Disfrutar plenamente, sin ataduras, sin obstáculos para lo sentidos. Una máxima que Cervezas Alhambra ha hecho suya y que cualquier degustador de la vida en plenitud comparte. Ya sea para degustar una Alhambra Reserva 1925 como para descubrir todos los matices de algo tan sencillo como un buen trozo de pan de masa madre —de esos que tienen un fondo ácido maravilloso por la fermentación natural— y un aceite de oliva como los que solo sabemos hacer en España. Tres compañeros de viaje que recorren su camino de la misma manera: dando tiempo a la creación, a la elaboración y, por supuesto, al disfrute.

El mismo que sentimos al trasportarnos a ese campo de olivos, raíz y razón de ser de cualquier buen aceite. En una tierra que se ha entregado a ellos para vivir por y para su función. Respirarlos. Observarlos tratando de imaginar solo un poco el tiempo que han visto transcurrir, cada vuelta de estaciones, cada fruto parido, los recolectores, la familia que los ha cuidado durante generaciones. Tocar su piel dura y curtida por el tiempo, ese sexto sentido tan necesario siempre. Pero más en algunas cosas.

Porque para a hacer un aceite, un aceite único, hay que esperar  a que el fruto esté listo, recogerlo de forma manual, transportarlo en cajas de solo de 12 kilos para no maltratarlo. Asegurarse de que está en las mejores condiciones y solo en esas condiciones. Si no es así, no hay aceite ese año. Eso es Nousegons.

aceite nousegons en copas

Nueve segundos, Nousegons

Nousegons significa unos segundos de tu vida para que tus sentidos queden impregnados de la esencia de un producto. Con nueve de ellos basta para cerrar los ojos y saborear, para pensar en la historia y comprender que el tiempo es indispensable para producir, procesar, disfrutar.

Se trata de un aceite de oliva elaborado con la experiencia de una familia que ya va por su tercera generación, que ha dado una vuelta de tuerca recuperando unas fincas por el sueño de hacer un producto exclusivo en todas sus dimensiones.

Sus olivos son centenarios, y la tierra, una con historia oleica; la que le da el nombre a su aceituna, la arbequina de Arbeca, la que trajo el Duque de Medinaceli procedente de Palestina en el siglo XVII y mandó a plantar a cambio de una recompensa por árbol.

Es todo ello y el proceso de elaboración, el que exige que esa oliva esté en su punto óptimo porque no puede haber medias tintas, lo que le confiere a este aceite el carácter de premium con denominación de origen, y que hace que se necesite un momento de sentidos plenos para degustarlo, los mismos que ponemos en marcha cuando estamos cara a cara con una Alhambra Reserva 1925, anticipando esas notas frescas y jugueteando con el relieve de la botella.

Porque la experiencia de Nousegons, igual que la de Cervezas Alhambra, comienza con la vista.

Una botella para un aceite

Un envase estilizado y elegante, diseñado para merecer ser portador de ese producto que es oro líquido, continente y contenido van de la mano para rendir homenaje a esa tierra y a las personas que le han precedido, que con su esfuerzo y perseverancia permitieron que hoy exista. Es una botella concebida para conquistar la mirada, como lo es el diseño en tonos rojizos y de letra labrada de Alhambra Reserva Roja.

Es un aceite artesano, obtenido con procedimientos mecánicos y extracción en frío, que en nariz transporta a fruta verde, almendra, nuez y flores; y en boca resulta dulce, amargo y picante al mismo tiempo. Perfecto equilibrio.

Saborear y maridar el aceite

La sugerencia es comenzar por probarlo solo, aceite y boca enfrentados para captar todo su esplendor. Luego mezcla con otros ingredientes para darle el brillo mediterráneo que un producto como este sabe hacer, y marida con la cerveza Alhambra que prefieras para completar la experiencia.

alhambra reserva 1925 con quesoUn simple –y maravilloso– entrante con el mejor tomate que hayas conseguido cortado en rodajas, una dosis de Nousegons y una pizca de sal gorda. No más. Abre tu botella fría de Alhambra Especial. Y disfruta.

Unos quesos, regados con un chorro de aceite y bien acompañados por una Alhambra Reserva 1925. Experimenta con trozos de emmental, gruyer, mahonés o un buen manchego. También puedes hacer unas verduras cocinadas en un caldo con trufa rallada, rematadas con el aceite luego de colocarse en el plato.

Un solomillo de ternera, de esos que hacen agua la boca solo al observarse, pasado por una plancha sin más, servido con unas escamas de sal y Nousegons al gusto. Un plato que merece tomarse con unos tragos de Alhambra Reserva Roja.

Son pequeños placeres cotidianos, pequeños grandes placeres cotidianos que producirán el punto de inflexión de un día cualquiera, haz la prueba y verás.

Imágenes | Cervezas Alhambra, Facebook de Nousegons

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