Más allá del salmorejo: las propuestas gastro para devorar Córdoba a bocados

Por Eva Gracia

Córdoba embelesa con el encanto de sus calles empedradas, con la luz que hace tintinear el agua del río, con el blanco que viste sus casas. Y, también, con su gastronomía. Tierra de cruce de caminos y de convivencia de culturas, la cocina cordobesa es un reflejo de todo eso; es pura combinación, innovación y mezcla en sí misma.

La gastronomía de Córdoba va mucho más allá del salmorejo (sin desdeñar este exquisito plato). Y estos restaurantes, que salpican con sus sabrosas propuestas las calles de la ciudad andaluza de la impresionante Mezquita, son una buena muestra.

El caballo rojo

Un clásico de la gastronomía cordobesa, El caballo rojo está situado junto a la fachada principal de la Mezquita, por lo que su propia ubicación constituye un reclamo sin igual.

Entre sus fogones se recuperan clásicos guisos andalusís, “interpretando magistralmente recetas pretéritas que la herencia de las culturas dejo sobre nuestra tierra”, según explica el propio restaurante. Así, su carta incorpora platos basados en la investigación y reinterpretación de la cocina mozárabe, sus especias y el aceite de oliva virgen.

Del mismo modo que Cervezas Alhambra lleva consigo su origen granadino en cada una de sus elaboraciones, los platos de El caballo rojo guardan en cada bocado el alma de la historia cordobesa. Del lomo de bacalao a la canela a la perdiz roja encebollada a la antigua o los centros de alcauciles con habitas, las propuestas de este restaurante son un viaje al origen de la variedad y riqueza cultural de Córdoba.

Rincón de las Beatillas

Otro clásico entre los clásicos. El Rincón de las Beatillas es una de las tabernas más antiguas de Córdoba y nos sorprende con sus patios y salas, que conservan los elementos característicos de la arquitectura de la ciudad.

Los tópicos bien entendidos y traídos al presente se palpan en el ambiente de este local, desde el flamenco al arte sin olvidar el toreo. Los clásicos de la gastronomía cordobesa son, por tanto, los ingredientes de la carta del Rincón de las Beatillas.

Unas berenjenas fritas o un flamenquín casero son platos idóneos para comenzar la degustación y para acompañar con una Alhambra Especial, la cerveza que convierte en singulares los momentos cotidianos y que, con su sabor suave y equilibrado, encaja con los platos más desenfadados de la cocina de esta ciudad.

El Boh

Pero no solo de salmorejo, berenjenas a la miel y flamenquines vive la diversa oferta gastronómica de Córdoba. Junto a los locales más tradicionales podemos encontrar otros como El Boh, un restaurante italiano donde los quesos, las piadinas y los carpaccios son los platos estrella.

Un queso parmiggiano de 24 meses, de esos con fuerza que tan bien maridan con el sabor intenso de Alhambra Reserva Roja, sus notas a cereal o su aroma repleto de matices, es un buen primer paso.

Una piadina de speck, tomate seco y mozzarella es una buena elección como plato principal, combinada con una Alhambra Reserva 1925, esa cerveza que nos transporta al origen de Cervezas Alhambra, a la fuerza y embrujo de Granada, y a su reinterpretación de las clásicas recetas de las lager checas.

Kurtuba

En el corazón de la zona de Capitulares, Kurtuba luce con orgullo la etiqueta de gastrobar. Con un ambiente desenfadado, pero moderno y acogedor, es un restaurante que satisface a los paladares más exigentes con sus tapas y platos con alma de alta cocina.

El chef de Kurtuba es Paco Navarrete Torres, experto en dar un toque de distinción y singularidad a la cocina tradicional.

Formado en cocinas tan prestigiosas como las de Ferran Adrià o Martín Berasategui, da forma desde los fogones de este local a un cochifrito sabroso y muy popular en las calles de Córdoba, un plato, como tantos otros con la carne roja como elemento principal, que agudiza sus matices cuando se acompaña de una Alhambra Reserva Roja y su espuma dorada.

La Siesta

Gastronomía de Córdoba

Junto a la imperdible plaza del Potro de Córdoba se encuentra uno de los tres restaurantes que el Grupo La Siesta regenta en la ciudad y donde la variedad se conjuga con el saber hacer cocinero y el valor de la tradición.

Croquetas de pringá, milhojas de queso de cabra sobre foie, manzana y salsa Cumberland, tostas de atún rojo ahumado, risotto de langostinos, trufa y parmesano, lomo de bacalao al estilo mozárabe, suprema de cordero lechal a la caldereta sobre cuscús…

Las opciones son amplísimas en el restaurante La Siesta de Córdoba. Y sentarse y elegir la variedad de Cervezas Alhambra que pida nuestro plato, el mejor modo de devorar Córdoba a bocados.

Imágenes | Facebook La Siesta, Rincón de las Beatillas, Unsplash – Eliott Van Buggenhout, iStock – SeanPavonePhoto, iStock – nito100

En Momentos Alhambra | Los recovecos de La Judería de Córdoba: descubriendo una gastronomía única

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