Los quesos de Praizal, sabor y tradición leonesa

Por Laura Elena Vivas

Se trata del ciclo vital. Aquel donde se descubre la esencia de las cosas, la vuelta a los orígenes; donde se detiene la carrera para parar más, sentir más —como nos anima a hacer Cervezas Alhambra— y descubrir que aquello que siempre habías buscado estaba en el sitio de donde vienes.

Pilar Blanco salió un día de su casa en Jabares de los Oteros, un pueblo de León donde sus padres trabajaban el campo y la crianza de ovejas. Salió porque ellos querían que se dedicara a otra cosa, y así se fue a Madrid, a estudiar la que sería su carrera oficial, con la que obtuvo el título y ejerció durante unos años.

quesos praizal

Pero la vida tiene ciclos. Y este concluyó cuando se quedó sin trabajo. Y sucede que hay una capacidad de resiliencia en todos los seres humanos que nos lleva a buscar nuevas vías para reponernos. Una de ellas puede ser mirar atrás, al campo del que se viene, a las ovejas con las que se creció. Entonces Pilar decidió que podía hacer quesos. Porque la idea ya rondaba en un lugar donde la materia prima estaba puesta desde siempre, las ovejas, el pasto, el campo.

Y se planteó hacerlo bien, primero formándose, conociendo lo mejor posible la tarea que pretendía realizar. Comenzó con un curso para hacer quesos en casa en la Sierra de Madrid; siguió con Cantagrullas, en Valladolid, y así fue realizando cursos y estableciendo contactos por todo el país: en Santander, Lugo, Zafra… Y, cuando ya sintió que conocía bien los procesos, buscó financiación. Los quesos de Praizal habían nacido.

Encontrar la vocación y sentirla

Pilar entonces inició su giro vital haciendo quesos. Pequeñas cantidades para comenzar y con el apoyo familiar: el de sus hermanos, que se dedican a la tierra y son los que la abastecen de la leche de oveja necesaria para los quesos; y el de la familia propia, constituida por su marido e hija.

quesos praizal queseria en leon

Escuchar a Pilar es verla emocionarse por todo lo que han significado los afectos en esta aventura, por cómo necesitó mirar atrás para encontrar aquello a lo que se quería dedicar. Cómo tuvo que volver a los orígenes —tal y como hace ahora Cervezas Alhambra con su edición especial para homenajear a Granada— para encarar su futuro.

Fue así como el proyecto de los quesos Praizal comenzó a mediados del año 2015: quesos artesanos elaborados a partir de leche de oveja, de ovejas procedentes de la ganadería familiar, de la raza assaf, alimentadas y cuidadas con cariño y experiencia. Se trata de una granja familiar de aire contemporáneo que Pilar prefiere llamar obrador por su carácter íntimo y manual.

En Praizal se mima cada parte del proceso, que comienza con la transformación de la leche y sigue con el salado y las cámaras de oreo. Después llega la maduración, donde la corteza se forma con la flora natural del medio, dejando que los instantes dejen su huella en el producto y que, sin prisa, los quesos vayan adquiriendo ese sabor y ese olor que los caracteriza.

quesos praizal

Son quesos únicos y naturales, elaborados con el tiempo de las manos para ofrecer unos sabores que no se encuentran en otro lugar. Y que combinan a la perfección con la siempre llena de matices Alhambra Reserva 1925, esa que redondea el mejor bocado de queso artesano.

Con sus elaboraciones bajo el brazo Pilar se fue un día al Salón de Gourmets de Madrid para concursar, llegó con ese tono sencillo con el que habla y las ganas de aprender de los mejores. Pero la vida sorprende con frecuencia, y resultó ganadora en esa edición de 2016 con su queso de oveja semicurado. Resultó ser el mejor de España y con el que se empezó a proyectar en el país. Luego vino el premio al mejor queso en la Feria de Productos de León.

Y todo ello ocurrió en un periodo corto de tiempo, pleno de búsqueda y trabajo bien hecho, que ha provocado que los quesos Praizal sean considerados pequeñas joyas gastronómicas. Las que nacieron de una intención, la que tuvo Pilar un día al pararse un momento a sentir y pensar en su futuro mirando a sus orígenes, a la posibilidad de volver a la esencia, la suya y la de su raíz. El resultado no ha podido ser mejor.

Fotos | iStock/francescoch,  iStock/Pavel Vozmischev, Web de Quesos Praizal,

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