La tapa en Sevilla: tradición, fusión y sabor, todo el sabor

Por Lorena Papí Rodes

Ir de tapas tiene algo de aventura: ese dejarse llevar por la improvisación. Tras cada destino y cada plato esperan nuevas sensaciones. Como en un viaje, cuando cada día es una oportunidad para descubrir algo distinto. Y entre paradas, se disfruta del paseo despreocupado, de la compañía, de una mañana de sol… y de la ciudad. Por eso tapear en Sevilla tiene un gran valor añadido.

Pero no es solo por el aroma a azahar que se respira en el aire, el encanto de su casco antiguo o de ese sinuoso laberinto de calles estrechas y pasajes que es el Barrio de Santa Cruz, el antiguo barrio judío.

Su valor reside también en su gastronomía, en la que se armonizan sabores tradicionales y exóticos. Conocer sus posibilidades culinarias, también es una suerte de viaje: desde Sevilla, con sus platos locales hasta infinidad de destinos, con propuestas que apuestan por la fusión.

El arte del tapeo en Sevilla y Cervezas Alhambra: una combinación llena de armonía

Alhambra Especial y tapas en Sevilla

El tapeo en Sevilla se ha elevado a la categoría de experiencia gourmet, gracias a la aparición de locales que han hecho de la tapa su plato estrella. A las raciones típicas se han unido sugerencias más complejas y creativas. Por eso Sevilla se convirtió, el pasado octubre, en el escenario de Tapas con Pausa, la I Ruta de la Tapa organizada por Cervezas Alhambra en la capital andaluza.

Dieciocho sabrosas sugerencias muy diferentes —desde clásicas a innovadoras— y un hilo conductor: el de Alhambra Especial. Su sabor afrutado, ligereamente amargo, combina a la perfección con pequeñas degustaciones y planes improvisados.

Porque cada una de las variedades de Cervezas Alhambra está pensada para maridar con cada instante y cada tapa; tanto las más sencillas —esas bravas que siempre triunfan— hasta las más intensas, como un ceviche de inspiración peruana-oriental.

Pero no solo para acompañar, ni mucho menos. La misión de una Alhambra Especial va mucho más allá. Nos habla de redondear el momento, de despertar a los sentidos y hacerles aún más partícipes de la experiencia.

Lobo López Tapas & Bar, o cómo viajar con el paladar

La cocina fusión de Lobo López

El Casco Antiguo de Sevilla se convierte en un gran abanico de posibilidades gastronómicas si lo que se busca es picotear de bar en bar. En Lobo López Tapas & Bar (Rosario, 15) se pueden explorar casi todas.

Porque lo que proponen es un auténtico viaje alrededor del mundo, con tapas que atrapan la esencia de las cocinas hawaiana, balinesa y peruana, entre otras. Sin olvidar la andaluza.

El local aporta el resto: un mural firmado por el graffitero sevillano Kato, esculturas esculpidas a cincel por el artista portugués Alexandre Farto (Whils) o un jardín vertical. Un rincón especial en el que se puede degustar tanto un Kimuchy de pez mantequilla (al estilo coreano) como rememorar el salmorejo de toda la vida, acompañados de una Alhambra Reserva 1925. Y es que una variedad que requiere de calma, para descubrir sus notas afrutadas y todos sus matices es ideal para ser disfrutada en un espacio que invita a la contemplación.

La Flor de Azahar Tapería & Restaurante: equilibrio entre tradición y modernidad

En pleno centro de Sevilla (Zaragoza, 64) en La Flor de Azahar conquistan paladares con su variada carta. En ella se hermanan sabores de siempre —sus Croquetas de rape— y las sugerencias más innovadoras; desde tentempiés de inspiración japonesa a imaginativas relecturas de clásicos, como su Pulpo con espuma de patata.

Son propuestas culinarias para algo más que otra etapa más en el viaje. Entrantes fríos como su Atún marinado en salsa de soja y jengibre o su Carpaccio de ternera con vinagreta de mostaza y virutas de foie son tapas que ahondan en lo complejo; en el descubrimiento de los matices.

Elaboraciones que requieren de un acompañamiento con tanto carácter como ellas: el de una Alhambra Reserva Roja, la más profunda de las variedades de la firma granadina, gracias al intenso sabor de su malta, sus tonos cobrizos y sus notas ahumadas.

La Brunilda Tapas: pasión por el maridaje

Tapa de Brunilda - Pollo En La Brunilda (Galera, 5) saben cómo darle una vuelta de tuerca a esas recetas míticas. Sus Buñuelos de bacalao con alioli de pera o su Ensaladilla de causa salsa de ají amarillo y huevas de arenque son la prueba.

Reinterpretaciones de sabores clásicos que tan bien casan con una Alhambra Especial; inspirada, precisamente, en la tradición de las Lager Pilsner, pero también en el monumento de la Alhambra.

La cocina de La Brunilda se debe al maridaje. A crear combinaciones únicas de esas que dejan un recuerdo inolvidable. Dar con este acogedor local, recorriendo las estrechas calles del centro de Sevilla, es como encontrar ese paisaje digno de foto durante un viaje. O perfecto para reposar lo vivido.

Chifa Tapas: descubrir Perú en pleno centro de Sevilla

Chifa fue uno de los protagonistas de las Tapas con Pausa, con su propuesta acevichada: Ceviche con tempura y leche de tigre.

Y es que sus tapas, para las que también se sirven de la mejor materia prima de la región tienen alma peruana, pero también oriental; algunas, requieren de palillos. Esta sorprendente fusión es la marca de la casa.

La que domina en su enorme variedad de ceviches, como el De Calle, con pescado de lonja andaluza, lima, cilantro y ají paca. En sus makis y nigiris, en los que ingredientes de procedencias tan distintas como la crema andina y la trufa se combinan con armonía.

Tapas peruano-orientales en Chifa

Maridajes especiales para los que proponen la fusión definitiva, con una Alhambra Reserva 1925. Por su equilibrado contraste entre amargor y dulzura, suma aún más matices a la experiencia, en sintonía con los sabores cítricos y frescos de la cocina de Chifa.

Taberna El Panduro: cocina andaluza con algo más

Su ambiente —de taberna clásica andaluza— contrasta con lo imaginativo de sus propuestas para tapear. Aunque dominan los clásicos: la Ensaladilla (con su versión Panduro) o esas Croquetas de jamón a las que es imposible decir que no.

Pero también se atreven a dar un paso más y reinterpretar la gastronomía andaluza al ofrecer nuevas lecturas de sus recetas de siempre, con un Salmorejo de higos, un Gazpacho de verduras asadas (con el que participaron en Tapas con Pausa) o un Chipirón con risotto de ñoras.

El Panduro, como el resto de propuestas, atrapan en su carta mucho más que sabores. Es una declaración de intenciones: hacer de la tapa algo más que un pequeño bocado y del tapeo, algo más que ir de bar en bar. Es convertirlo en una experiencia digna del paladar más exigente.

Fotos |  Facebook/@ChifatapasFacebook/@LoboLopezTapasFacebook/@LaBrunilda, Facebook/@Chifatapas

En Momentos Alhambra | Granada de Tapas, descubriendo los sabores originales de la ciudad de la Alhambra

En Momentos Alhambra | Un viaje por los sabores más andaluces: siete platos típicos y siete lugares donde descubrirlos

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