Descubriendo el Madrid de los Austrias: los sabores más castizos

Por Laura Elena Vivas

Madrid. Con sus cielos, sus cuestas y sus calles. Sus contrastes, su acento y su población multicultural. Con sus edificios monumentales y esos rincones que conviene caminar para poder disfrutar. Perderse en las callejuelas sin prisas, respirar la cotidianidad de los madrileños y las fotografías de los turistas. Trasladarse  por momentos a otra época como en el Madrid de los Austrias.

Es el barrio con más historia, el que ofrece monumentos reconocibles en el mundo; con su carácter medieval y una intensa vida nocturna, desde la Puerta del Sol hasta el Palacio Real; desde la Plaza Mayor hasta la Plaza de Oriente.

Y en medio, una ingente oferta gastronómica que no para de variar y crecer sin perder su esencia castiza. En los Austrias hay de todo y para todos los gustos. Por eso hemos seleccionado ocho lugares del barrio para cada ocasión. Una pequeña muestra en un mar de posibilidades que esperan al paladar más curioso, pero servirá de referencia mientras miras alrededor y hacia arriba y vas descubriendo la esencia de esta ciudad siempre cambiante.

La Puerta del Sol desde el aire: Puertalsol by Chicote

Junto al celebérrimo kilómetro 0 donde todos se fotografían. Esta taberna del Madrid de los Austrias firmada por el televisivo chef Alberto Chicote está en la azotea del edificio de El Corte Inglés. Su terraza con vistas al reloj del edificio de la Comunidad de Madrid es perfecta para disfrutar tu Alhambra Reserva 1925 bien fría y respirar tranquilamente el cielo madrileño y la vida de la ciudad.

Bacalao centenario: Casa Labra

Su ubicación, su historia y su oferta gastronómica hacen que siempre, a cualquier hora, esté lleno. En Casa Labra son especialistas en bacalao y en las croquetas hechas con este pescado desde 1860. Entrar a este local detrás de la Puerta del Sol es respirar historia, y durante el buen tiempo, en su terraza bulle la vida de un Madrid que nunca duerme.

Croquetas de bacalao en casa labra

Raciones de aquí y de allá: Rayuela

Quienes conocen este lugar destacan el sabor y buen hacer de sus raciones, tradicionales y extranjeras; su ubicación es otro atractivo: en la escalinata que da al viaducto, entre la Plaza de Oriente y el Palacio Real… Un espacio para pedir una Alhambra y sentarse a saborear sus matices mientras se mira la ciudad a través de sus ventanales.

Para gustos sibaritas: La Candela

La cocina ecléctica —o cocina salvaje como ellos la definen—  de La Candela Restò es tan especial que hace poco fue premiada con su primera estrella Michelín. Un restaurante donde cada detalle se cuida y donde el comensal realiza un verdadero viaje gastronómico sentado a su mesa.

Cocido castizo: La Bola

Ofrece platos elaborados en carbón de encina desde 1870 en el corazón del Madrid de los Austrias, pero si por algo es conocida esta taberna tan castiza es por su cocido madrileño, el que hace que turistas y gente de la ciudad acudan a su espacio con solera.

Cocido de taberna La bola en Madrid de los Austrias

Flamenco y buena cocina: Corral de la Morería

Un imprescindible si se quiere ver buen flamenco en Madrid. Este restaurante tablao fue fundado en 1956, desde entonces han pasado célebres artistas por sus salones, tanto para actuar como de visita, quienes acuden a disfrutar de una oferta gastronómica tradicional con presentaciones actuales.

Tradición: Los Galayos

Su historia se remonta a 1894. En sus salones históricos, en plena Plaza Mayor de Madrid, se pueden tomar platos de una cocina castellana renovada con especial atención en el producto y la Alhambra Reserva 1925 en su oferta de bebidas. Un lugar en el que sentirse parte de la historia de la ciudad.

Cañas informales: Taberna Sancho Panza

Un bar sencillo y acogedor con una ubicación envidiable: entre la calle Arenal y la calle Mayor, muy cerca de la Puerta del Sol. De ambiente relajado y espacio reducido, es perfecto para hacer una parada si se está por el centro, tomar unas cañas en plan informal y tapear algo. Durante el verano, en su terraza se disfruta del ambiente internacional de la ciudad.

Fotos | Los Galayos Facebook, iStock/PauloVilela, iStock/Studioimagen73, iStock/Dio5050

En Momentos Alhambra | Panod, la meca del pan artesano en Madrid

En Momentos Alhambra | Los guisos de nuestras abuelas a fuego lento: una tradición reinterpretada

Comparte con nosotros

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos Relacionados
Descubre los cuatro rincones donde sacarle todo el sabor a la primavera

Descubre los cuatro rincones donde sacarle todo el sabor a la primavera

27 marzo, 2019
Los días que se alargan y que nos avisan de que la primavera está al caer. Las mañanas frías que se tornan en mediodías cálidos. Las terrazas a media tarde y los refugios de interior a media noche. Todo eso es típico de los últimos días de invierno, los que nos hacen sentirnos como en los primeros versos de un poema que habla de la belleza primaveral.
¿Se puede maridar la comida japonesa con cerveza? En KI-JOTE lo tienen claro

¿Se puede maridar la comida japonesa con cerveza? En KI-JOTE lo tienen claro

24 septiembre, 2019
La gastronomía típica de Japón, más que un compendio de especialidades y platos típicos,  es una manera de entender la cocina.  Una manera de llevar a cabo los procesos de elaboración, prestando especial atención a cada uno de los detalles y respetando la materia prima, tal y como hace Cervezas Alhambra en la creación de cada una de sus variedades. En definitiva, Parar para Crecer, que es lo que nos propone Lucía Freitas en su última colaboración con Cervezas Alhambra.
Momentos Alhambra Gastro o2 – Experiencias Gastronómicas

Momentos Alhambra Gastro o2 – Experiencias Gastronómicas

12 septiembre, 2018
La forma de entender y disfrutar la gastronomía para Cervezas Alhambra se fundamenta sobre estos tres pilares y se basa en unas ideas sencillas y a la vez poderosas. Nunca olvidar de dónde venimos, no perder la esencia. Poner en valor todo lo que la tierra, el cielo y el mar nos ofrecen, respetarlo y tratarlo con mimo, y buscar siempre la forma idónea de que el pasado siga vivo en el presente, y que ayer y hoy, vayan siempre de la mano.