Chocolates Pedro Mayo, el dulce sabor de la artesanía

Por Eva Gracia

A siete kilómetros de Pamplona, en Berrioplano, un pueblo de algo más de 6.000 habitantes, se fabrica el chocolate artesano de la casa Pedro Mayo. En esta localidad navarra se respira el aroma del cacao desde 1847, cuando la familia detrás de este nombre comenzó con la producción del manjar capaz de solucionar meriendas, calentar inviernos y alegrar días tristes.

Con más de 170 años de tradición chocolatera a las espaldas, la casa navarra ha sabido fundir —sacando pecho de la maestría de los artesanos que viven pegados a su tiempo— el clasicismo y la modernidad.

El resultado de ese proceso son deliciosas tabletas de oro negro (con permiso del café) que enamoran tanto a los paladares más golosos y amantes del sabor dulce como a aquellos que prefieran los matices amargos que el cacao puro nos regala. Porque Pedro Mayo tiene un chocolate para cada persona.

Tres universos de sabor, aroma y tradición

Con el paso de las décadas, el aumento del conocimiento chocolatero de la familia Pedro Mayo se tradujo en tres líneas de producto distintas que, más que eso, son como tres hijos a los que estos maestros artesanos cuidan y protegen.

Cada uno con sus peculiaridades, sus virtudes y su personalidad, Pedro Mayo (el primogénito), Leyre (la clásica y elegante) y Orbea (la moderna y siempre alerta de las tendencias) son los vástagos de esta casa centenaria que enamora a los amantes chocolateros y satisface sus antojos.

chocolates pedro mayo artesanales

Pedro Mayo, el heredero del resonante nombre familiar, se derrite con facilidad. Es un chocolate a la taza que acumula hasta seis versiones de sí mismo. Se funde en la sopera, la baña de dulzor y nos retrotrae con su aroma a esas mañanas de infancia que parecían eternas al calor de un vaso de chocolate preparado por la abuela para endulzar nuestros despertares.

“Los chocolates que no sustituyen el amor, sino que lo generan”, dice la biografía de Pedro Mayo. Y no es baladí el comentario: en torno al maravilloso contraste de la taza de loza blanca y el oscuro marrón del chocolate surge, tantas veces, el amor. El amor por los pequeños placeres, por las conversaciones que nos reconcilian con nuestros amigos, por las tradiciones que nunca pasan de moda y por los sabores que, afortunadamente, no cambian.

Explosión de sabores y un denominador común: el cacao

Leyre, el segundo chocolate de la familia Pedro Mayo, se viste de clasicismo para salir a pasear. Pero su alma, en realidad, es un fuego donde se funden cacaos de distintas variedades con frutas y frutos secos que hacen vibrar a los consumidores más selectivos y gourmets.

Chocolate negro con almendras, con café, con naranja, con nueces y pasas, con frambuesa, con menta. Chocolate con leche con fruta de la pasión y mango. Chocolate blanco con yogur. Son algunas de las creaciones pulidas año a año de Leyre, la gama que aspira a que, cuando alguien saboree una onza de estas mezclas, el tiempo se detenga en su paladar.

chocolates pedro mayo artesanales

Orbea es la más joven de la familia (aun así, nació en 1920) y es el espíritu alternativo que sabe perfectamente cómo respetar la tradición familiar y el bagaje casi centenario de la casa Pedro Mayo y darle un aire de actualidad.

Con sus envoltorios de aires vintage —tan modernos hoy en día— recubre tabletas de potentes combinaciones perfectas para degustar con calma. Y con los cinco sentidos (o acaso no es un placer también oler y tocar el chocolate) prestos a disfrutar del mejor tentempié: pan y chocolate.

Imágenes | iStock – Mikafotosok, Nerudol, DougOlivares

En Momentos Alhambra | Panod, la meca del pan artesano en Madrid

En Momentos Alhambra | Utopick: chocolates exquisitos y combinaciones fascinantes

Comparte con nosotros

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos Relacionados
Pastafresca, o cómo puedes traer lo mejor de Italia a tu cocina

Pastafresca, o cómo puedes traer lo mejor de Italia a tu cocina

10 octubre, 2019
No hay un producto en la cocina más versátil que la pasta. Puede ser cotidiana y puede ser elegante. Tradicional y creativa. Todo depende del “traje” —la salsa, el relleno, los ingredientes— con el que se vista. En los obradores de Pastafresca conocen a la perfección las posibilidades culinarias que ofrece el trabajar con el producto desde el inicio —infinitas, como las de un lienzo en blanco— y por eso crean artesanalmente sus propias pastas. Lisas o con un relleno en el que se concentra todo un mundo de sabores que han importado desde el epicentro de la cultura de la pasta: Italia.
Descubre los cuatro rincones donde sacarle todo el sabor a la primavera

Descubre los cuatro rincones donde sacarle todo el sabor a la primavera

27 marzo, 2019
Los días que se alargan y que nos avisan de que la primavera está al caer. Las mañanas frías que se tornan en mediodías cálidos. Las terrazas a media tarde y los refugios de interior a media noche. Todo eso es típico de los últimos días de invierno, los que nos hacen sentirnos como en los primeros versos de un poema que habla de la belleza primaveral.
Nousegons, el aceite que deleita al paladar en solo nueve segundos

Nousegons, el aceite que deleita al paladar en solo nueve segundos

30 enero, 2019
Caminar el campo de olivos. En una tierra que se ha entregado a ellos para vivir por y para su función. Respirarlos. Observarlos tratando de imaginar solo un poco el tiempo que han visto transcurrir, cada vuelta de estaciones, cada fruto parido, los recolectores, la familia que los ha cuidado durante generaciones. Tocar su piel dura y curtida por el tiempo, ese sexto sentido tan necesario siempre. Pero más en algunas cosas.