¿Cerveza y dulce? Estos cinco postres dicen «sí, desde luego»

Por Yolanda Hernández Amezcua

El postre no sólo es el colofón final de una comida y el plato que puede hacer que ésta sea una experiencia redonda o una más de tantas. Es una explosión de sabores, una combinación de texturas cremosas, crujientes o vaporosas, que abre paso a uno de los momentos más nuestros: la sobremesa. Ese sinfín de conversaciones que se van entrelazando, como los eslabones de una cadena, de risas, de experiencias vividas y de anécdotas.

Momentos, en definitiva, que invitan a alargar esa sobremesa en buena compañía, en charlar despreocupadamente sobre todo lo que nos importa —o sobre esas anécdotas que son la sal de cada día—, con tu copa de cerveza Alhambra en la mano, mientras saboreas los toques tostados de su malta, la delicadeza del lúpulo y sus sutiles burbujas jugueteando en tu boca. Y es que el maridaje entre un postre y cualquiera de las variedades de Cervezas Alhambra es sencillamente excitante.Restaurantes El RetiroExisten un par de reglas básicas a la hora de conseguir un buen maridaje entre un postre y una cerveza. En primer lugar, es importante conseguir un equilibrio entre ambos. Por eso, hay que tener en cuenta los matices de cada Alhambra y escoger una que tenga el punto de dulzor similar al del postre. Por otro lado, es conveniente evitar las cremas pasteleras o avainilladas, ya que pueden crear un contraste demasiado fuerte con el amargor de la cerveza.

Te invitamos a explorar, de la mano de la siguiente breve guía, las apasionantes combinaciones que ofrece Cervezas Alhambra con el mundo de los postres.

Strudel de manzana con almendras

Ingredientes

1 kilo de manzanas

1 lámina de hojaldre

1 cucharadita de canela

60 gramos de azúcar moreno

100 gramos de almendras laminadas y tostadas

1 huevo batido

Elaboración

Para elaborar esta interpretación del clásico de la repostería alemana, tendrás que confitar las manzanas, en trocitos, con la canela, el azúcar moreno y un chorrito de limón. Mientras se enfría la mezcla, amasa un poco una lámina de hojaldre, para evitar que éste suba en exceso al hornearlo y déjalo reposar unos veinte minutos. A continuación, extiende el hojaldre y sobre él la manzana confitada, a la que le añadirás las almendras tostadas y fileteadas. Finalmente, enrolla tu strudel y pincélalo con un poco de huevo batido, antes de hacer unas ranuras con el cuchillo a lo largo del rollo. Hornea a 180 grados, durante unos veinte minutos, o hasta que el hojaldre esté bien cocido. El sabor de las almendras, tan afín con las notas ahumadas de las diferentes variedades de maltas y lúpulos empleados en la elaboración de la cerveza Alhambra Baltic Porter, harán que cada bocado sea un auténtico manjar. Asimismo, el hojaldre combinará muy bien con el cereal de la cerveza que disfrutarás el doble, gracias al dulzor moderado de este tipo de postres.

Tatin de peras

Ingredientes

1 kilo de peras de la variedad conferencia

1 lámina de masa quebrada o de hojaldre

100 gramos de azúcar

1 nuez de mantequilla

Elaboración

Los aromas tostados y acaramelados de las maltas empleadas en la elaboración de una Alhambra Reserva 1925 hacen que ésta sea ideal para disfrutar al máximo el sabor de las peras acarameladas de este postre. Además, su sensación en boca es equilibrada con un toque justo de amargor y un ligero dulzor, alcanzando el máximo equilibrio entre postre y bebida. Para su elaboración, corta siete peras por la mitad y póchalas en una sartén con mantequilla y azúcar.A continuación, unta un molde con mantequilla y extiende por la base el caramelo resultante de haber pochado las peras con la mantequilla y el azúcar. Encima, distribuye las peras con la parte ovalada hacia abajo. Si quedan huecos, puedes rellenarlos con trocitos de pera. Hornea, durante quince minutos a 200 grados y, tras dejarlo enfriar un poco, extiende encima la  masa quebrada y pínchala con un tenedor por varias zonas. Hornea 30 minutos más, a 180 grados y, con mucho cuidado, dale la vuelta antes de servirla, en una fuente o plato.

Tarta Selva Negra

Ingredientes

1 bizcocho de chocolate

1 litro de nata

250 gramos de azúcar glass

1/2 kilo de cerezas

1 kilo de azúcar

6 hojas de gelatina

Elaboración

De un clásico francés, a otro de la repostería tradicional alemana. Para su elaboración necesitarás un bizcocho de chocolate bien jugoso y esponjoso, que deberás dejar enfriar antes de comenzar a rellenarlo. Aunque la receta tradicional incluye cerezas maceradas en aguardiente o kirsch, te resultará más espectacular si pruebas a hacer tu propia mermelada de cerezas casera, cociendo las cerezas con el azúcar y añadiendo al final de la cocción las hojas de gelatina hidratadas.

Cuando la mermelada esté bien fría, puedes comenzar a montar un litro de nata de un 36% de materia grasa, como mínimo. Cuando esté montada, corta el bizcocho longitudinalmente, en capas y extiende sobre cada lámina, una capa de mermelada y una buena cantidad de nata. Para finalizar, puedes adornarla con unas lascas de chocolate y unas guindas. En temporada, prueba a sustituir la mermelada de cerezas por unas fresas picadas y unas gotas de chocolate al 70% de cacao. Es difícil saber que opción queda más deliciosa.Las notas tostadas a café y chocolate que aportan la malta de la variedad Múnich, de una Alhambra Baltic Porter hacen de esta cerveza el complemento ideal para saborear una Tarta Selva Negra. Además, su amargor suave y moderado, junto con su textura sedosa te permitirán disfrutar aún más de la delicadeza de la nata montada. En definitiva, con este maridaje, conseguimos unir un postre y una cerveza que han sido creados para ser degustados pausadamente, recreándote en cada bocado y en cada sorbo.

Chessecake de chocolate blanco con coulís de frutos rojos

Ingredientes

1 tubo de galletas tipo Digestive

90 gramos de mantequilla derretida

200 miliitros de nata para montar

250 gramos de chocolate blanco apto para repostería

4 hojas de gelatina hidratadas

300 gramos de queso crema

50 gramos de azúcar

Elaboración

La graduación de una Alhambra Reserva Roja permite crear una armonía perfecta con este postre de especial impronta grasa, debido al chocolate blanco y el queso crema, ya que permite limpiar el paladar para que cada bocado sea tan excepcional como el primero. Además, las notas tostadas de sus maltas, responsables del color al que debe su nombre esta variedad de Cervezas Alhambra, combinarán muy bien con la base de galleta de esta tarta. Finalmente, los toques afrutados con una ligera acidez serán el complemento perfecto para el coulís de frutos rojos con el que acompañaremos este postre. En primer lugar, prepara la base de la tarta triturando las galletas y mezclándolas con la mantequilla  derretida. Extiende la masa sobre un molde desmontable y déjala enfriar en el frigorífico. Mientras, pon a calentar la nata y, cuando rompa a hervir, agrega el chocolate blanco. Antes de retirarlo del fuego, añade unas hojas de gelatina previamente hidratadas y déjalo todo enfriar. A continuación, mezcla en una batidora de varillas el  queso crema con los 50 gramos de azúcar. Cuando comiences a tener una mezcla homogénea, añade en forma de hilo la ganache de chocolate blanco. Finalmente, extiende la crema sobre la base de la tarta y déjalo todo enfriar un mínimo de dos horas.

Mientras, puedes elaborar el coulís calentando 250 gramos de frutos rojos variados, con dos cucharadas de azúcar. Cuando la fruta esté tierna, pásalo todo por el robot de cocina hasta obtener una salsa fina. Durante la cocción, puedes añadir un poco de agua si ves que es necesario.

Tarta de piñones

Ingredientes

250 gramos de azúcar glass

250 gramos de mantequilla a punto pomada

250 gramos de harina de almendras

2 huevos

100 gramos de piñones

Elaboración

Su resultado te sorprenderá. Comienza mezclando con unas varillas el azúcar glass, la mantequilla y la harina de almendras. A continuación, añade los huevos y continúa batiendo hasta conseguir una mezcla homogénea. Vierte la masa en un molde engrasado con mantequilla, esparce por encima de la misma un buen puñado de piñones  y hornea durante 30 minutos, a 180 grados. Puedes servir tu tarta de piñones tanto fría como caliente y, si además la acompañas de una bola de helado de nata, el resultado es espectacular.

Una Alhambra Reserva 1925 es la elección ideal para acompañar este sencillo postre. Su cuerpo y textura aterciopelada irán muy bien con la que aportará al bizcocho la harina de almendra.

Por otro lado, el lúpulo de la variedad Saaz, con un amargor moderado y aroma floral, armonizará muy bien con los frutos secos de esta receta, por afinidad de sabores. Finalmente, un sorbo de tu Alhambra Reserva 1925 te ayudará a limpiar el paladar y la lengua de la impronta grasa del helado de nata, dejándote preparado para disfrutar el siguiente bocado como el primero.

Después de esta breve guía, seguro que te apetece acompañar tu postre con una Cerveza Alhambra. Te invitamos a probar diferentes combinaciones, a jugar con sus intensidades y punto de amargor. Seguro que el resultado te sorprenderá gratamente.

Imágenes: Pexels | Pixabay, Unsplash| Toa Heftiba, Unsplash | Max Panama, Pexels | Pixabay, Pexels | Pixabay, Pixabay | Couleur

En Momentos Alhambra | Viaje al dulce sabor de la tradición más sofisticada

En Momentos Alhambra | Pasión por el dulce más artesanal: Pastelería Los Prada

Comparte con nosotros

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos Relacionados
Noches Alhambra Vigo

Noches Alhambra Vigo

19 julio, 2017
Esta propuesta exquisita para redescubrir los orígenes de Cervezas Alhambra tuvo lugar en el Rectoral de Cobres, en un edificio histórico de Vigo.
Granada de Tapas

Granada de Tapas

2 marzo, 2018
Granada de tapas, ruta gastronómica que apoya la hostelería granadina y pone en valor la calidad gastronómica de la ciudad.
Azada, cuando el aceite de oliva es solo el comienzo

Azada, cuando el aceite de oliva es solo el comienzo

29 agosto, 2018
Kevin Forssmann creció siendo consciente del respeto a la naturaleza y desarrollando el amor por el entorno natural, pues su padre compró en los años 70 unos terrenos abandonados en Tivissa, Tarragona, y se mudó con su familia a España. El sueño del progenitor era restaurar el lugar y dedicarse al cultivo tradicional, que se estaba perdiendo.