Un oasis de flores en la ciudad: Wildflowers llena de sensaciones el Jardín Cervezas Alhambra

Por Cervezas Alhambra

La pasión por la belleza de Wildflowers genera una experiencia sensorial en torno a una gran variedad de flores cuando se traslada a los talleres que imparten.

Suele pasar que las prisas del día a día nos impiden detenernos a algo tan sencillo pero a la vez tan estimulante para los sentidos como oler un ramo de flores. Ese pequeño momento puede suponer un punto de inflexión en nuestra agobiante rutina e incluso hacer que cambie nuestro estado de ánimo.

Wildflowers y Cervezas Alhambra

Gracias a Wildflowers —el proyecto que busca traer a las urbes el remanso de paz de la naturaleza con sus bouquets a domicilio—, los asistentes a sus talleres pueden parar y dejarse llevar por los colores, los aromas y las sensaciones.

Karin e Irene, el origen de Wildflowers, lideran este encuentro alrededor de Cervezas Alhambra para enseñar a sus participantes a preparar un centro de mesa para sus hogares. En torno a una mesa repleta de distintas variedades de flores, las expertas creadoras de belleza salvaje demuestran que el tiempo y los sentidos son fundamentales para conseguir un resultado excepcional.

La localización del taller, el Jardín Cervezas Alhambra, es el enclave perfecto. Ubicado en el centro de Madrid, es un espacio hecho para detenernos y disfrutar de gastronomía, música, artesanía… todo ideado con la intención de dejar volar las preocupaciones y dar más valor a las sensaciones.

Wildflowers y Cervezas Alhambra

Parar y pensar para llegar a la perfección

Las primeras sonrisas tímidas de las atentas alumnas se mezclan con las sensaciones que emanan de las flores que sirven para dar forma a los centros. Como recipiente, una sencilla maceta metálica y un bloque de esponja para arreglos florales que utilizan como base de toda la creación.

Como es natural, la selección de cada planta juega un papel crucial para conseguir armar un buen ramo. Del mismo modo que Cervezas Alhambra selecciona cada uno de sus ingredientes en la proporción perfecta para sus creaciones, en un proceso de elaboración que respeta los tiempos de cada uno de ellos y que busca encontrar esa explosión de matices, esos detalles gustativos siempre diferentes en cada trago.

Al igual que el lúpulo conforma la base del sabor de una Alhambra Especialel llamado “verde”, plantas que no tienen flor y que suelen ser usadas para dar más cuerpo a un bouquet, no falta en ninguno de los ramos de Wildflowers. De hecho, ellas le otorgan más protagonismo a estas plantas —algunas tan conocidas como el eucalipto, la aralia o la monstera— y las ponen en primer plano.

Wildflowers y Cervezas Alhambra

«Los ramos verdes se conservan mucho mejor. Aunque se sequen, seguirán manteniendo su belleza durante mucho tiempo», destacan las floristas. Un consejo para crear una decoración simple pero repleta de belleza es combinar «eucalipto en el centro de la mesa junto a pequeñas flores» cortadas sin el tallo que darán el toque de color a un conjunto aromático y muy vistoso.

Wildflowers y Cervezas Alhambra

Pero no solo hacen falta las herramientas y las flores para elaborar un buen ramo. El tiempo y el cuidado por el detalle también son elementos fundamentales y con los que se logra la perfección, algo con lo que comulga perfectamente la filosofía de Cervezas Alhambra. «Cuando vayáis colocando las flores, deteneos y pensad cómo se va a ver ese centro», aconsejan Karin e Irene. «A veces es bueno levantarse y alejarse un poco para ver el centro en su conjunto». Es fácil que lecciones como esta conecten con nuestra vida: de vez en cuando toca pararse, pensar y tomar distancia para poder seguir adelante.

Cada ramo cuenta una historia

Poco a poco, y gracias al ambiente que siempre genera la belleza de la naturaleza, los participantes del taller van cogiendo confianza en seleccionar las flores y el verde que les van a acompañar en sus hogares.

Lo curioso es que, dentro del taller, no hay un centro igual a otro: cada ramo es una pequeña obra de arte fruto del cuidadoso trabajo manual de cada persona, hecho con detenimiento, mimo y con la paz que da no tener que mirar el reloj. Al ser un trabajo tan personal, cada conjunto de flores cuenta una historia diferente del de al lado: quizá un suceso divertido o emocionante, un sentimiento cálido o frustrante, un recuerdo feliz o lejano… Todas esas sensaciones vuelan por el recinto y se mezclan unas con otras, tal y como hacen los aromas de las distintas flores.

Finalmente, todas las participantes terminan sus centros, destinados a llevar un pedazo de la naturaleza a cada casa. Las flores dan la oportunidad a los asistentes a los talleres de Wildflowers de dejar la vorágine en la que nos envuelve la rutina por unas horas y apagar los sentidos para conectar con nuestras raíces.

Wildflowers y Cervezas Alhambra

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