The Concrete o cómo acercar la sastrería al siglo XXI

Por Eva Gracia

La artesanía tiene la virtud de cambiar de rostro, de chaqueta y hasta de nombre y seguir manteniendo su esencia y sus principios. Es una verdadera superviviente, una disciplina capaz de florecer en la primavera de cada época con distintos pétalos, pero siempre con el mismo tallo.

Una buena prueba de ello es The Concrete, una sastrería con sede en Madrid que reinventa en cada costura el oficio de convertir telas inertes en prendas con vida y alma.

sastreria the concrete

Detrás de ese nombre anglosajón está Fernando García de la Calera, un enamorado de la artesanía española en general y de la confección en particular. Su historia es una de esas que nos invitan a soñar con potenciar más todo aquello que nos gusta y nos hace felices. A disfrutar de cada pequeño paso que damos. A detener el reloj en cada parte del proceso. A Parar más y Sentir más, filosofía por la que apuesta Cervezas Alhambra.

Porque el tiempo es el hilo invisible que cose cada prenda que sale del taller de The Concrete. Pero vayamos por partes.

Hace diez años, en 2008, Fernando comenzó a interesarse por la sastrería, por la creación de prendas de principio a fin por un solo par de manos. Trabajó junto a un sastre experimentado para conocer la cara más tradicional del oficio y aprehender sus códigos y a partir de ahí, con la mente hilvanada —que no encorsetada— construyó su propio estilo.

sastreria the concrete

Porque, como buen sastre, Fernando elabora trajes, sí, pero no unos cualesquiera. Lo suyo es, como él mismo dice, “ropa casual a medida con una gran influencia de la durabilidad y la funcionalidad”. Mezcla con maestría las técnicas centenarias de la sastrería con tejidos tradicionalmente asociados a la calle, al trabajo, a lo informal.

Y así nace el sello The Concrete, que alcanza su máxima expresión en el taller de la firma en Madrid, donde Fernando recibe a sus clientes. Clientes a los que pondrá nombre y apellidos, pues otra de las máximas de su trabajo es evitar la producción en serie y apostar por crear a medida. Crear sin prisa. Crear para un rostro y un cuerpo.

Esa filosofía se traduce en que cada prenda es distinta a la anterior. Tiene sus costuras propias, su patrón especial, sus matices. Igual que una Alhambra Reserva Roja, que guarda en el interior de su botella sorpresas para el paladar en forma de burbuja, las prendas de Fernando para The Concrete atesoran puntadas y ojales únicos, diferentes en cada chaqueta y cada pantalón.

Taller de antaño para vestir la modernidad

sastreria the concrete

Fernando no es un hombre de otro tiempo, sino todo lo contrario, un hombre inquieto, amante de la singularidad y la modernidad bien entendida. Lo dicen su pelo largo, sus anillos, sus tatuajes, sus tablas de skateboard decorando las paredes de su taller.

Pero, en todo eso, hay un hueco muy especial para la tradición, que es la que cose —literalmente— sus diseños. Porque es él, aguja y dedal en mano, quien elabora cada prenda. Y porque es fiel a la identidad de la sastrería hasta el punto de que, cuando ha de emplear una máquina de coser para reforzar ciertas costuras, pulsa el pedal de una máquina fabricada entre los años 50 y 70. El vintage era esto, qué duda cabe.

Como artesano que busca la excelencia, Fernando anda siempre indagando para encontrar las mejores materias primas, los mejores tejidos con los que dar forma a sus trajes. Restos de fábricas con historia, telas hechas a mano por manos expertas de la confección, retales únicos que darán a cada prenda algo especial… The Concrete busca dar con un estilo muy concreto.

Y ahí es donde juega su papel el denim, la tela vaquera, seña de identidad de su sastrería. Fernando demuestra que es posible coser vaqueros a medida, teñir él mismo el material y hacerlo de manera sostenible. Respetar, desde su taller en Mallorca —donde cose las prendas que después se exhibirán y probarán en Madrid— las bases de un oficio añejo como es la sastrería y saber coserlas con la funcionalidad y los tejidos imperantes en el siglo XXI. The Concrete no da puntada sin hilo.

Imágenes | Facebook The Concrete

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