Para. Mira. Toca. Siente: solo así puedes redescubrir la singularidad de lo cotidiano

Por Eva Gracia

Una alarma que nos despierta y sobresalta. Una decena de notificaciones que nos insisten en todo lo que tenemos que hacer. Un reloj diciéndonos que vamos tarde. Nuestro día a día, demasiadas veces, se convierte en una sucesión de tareas por cumplir y de agendas que cuadrar. Pero ese no es el único modo de exprimir nuestros días. Hay otro, que pasa por parar, mirar hacia nuestro interior y preguntarnos qué es lo que queremos sentir. Disfrutar más, en definitiva.

Esa es la propuesta de Cervezas Alhambra, Parar más, Sentir más. Son cuatro palabras que la casa cervecera granadina ha hecho suyas como mucho más que una frase: las ha integrado en cada fase de su proceso de producción y en cada aspecto que envuelve a sus elaboraciones. Las ha convertido en su filosofía de vida.

De vida, sí, porque Cervezas Alhambra es una marca viva que se adapta al paso de los años sin renunciar a su esencia: por eso combina en su proceso de producción cervecero la inclusión a mano del lúpulo con la vertiente más contemporánea de la técnica. Y de esa reinterpretación de la tradición bajo el prisma del presente surgen cervezas elaboradas sin prisa y cuidando cada detalle; cervezas que consiguen despertar emociones.

Una invitación a Parar más, Sentir más

La filosofía de Cervezas Alhambra, esa apuesta por la dedicación y el saber hacer, es toda una invitación a detenerse, a degustar la vida y sus matices, a saborear cada instante y a encontrar la belleza en lo cotidiano. A sentir. Pero, para ello, antes hay que parar.

Parar más, Sentir más, Cervezas Alhambra

Hay que apagar los sentidos y todo lo que nos rodea para mirar dentro de nosotros, para zambullirnos en nuestros deseos y para dilucidar cómo nos queremos sentir. Sí, podemos decidirlo, pero tenemos que escucharnos.

Solo si decidimos cerrar los ojos, olvidarnos de todo (incluso de nuestros sentidos) y abrirlos de nuevo de forma consciente podremos averiguar qué queremos realmente. Qué queremos para nuestro día a día, para saborear la vida, para vivir, de verdad, con los cinco sentidos en marcha.

Hacer nuestro aquello de Parar más, Sentir más es dar tiempo al tiempo. Dejar que funcione como potenciador de todo lo demás: desde lo que verdaderamente nos gusta de nuestro trabajo hasta del sabor inexplicable de una Alhambra Especial bien fría en las noches más cálidas de verano.

Sabores para sentir

Las elaboraciones de Cervezas Alhambra no se pueden explicar, hay que sentirlas. Sentir las emociones que despiertan en nosotros; el sabor único, fruto de una pasión cervecera combinada con el cariño y mimo de la producción más tradicional; el poso granadino que reside en cada una de ellas y que nos remite al origen de esta casa.

Cervezas Alhambra, como su nombre indica, nació en Granada en 1925 y, hoy, conserva esa esencia no solo en su denominación, sino también en su saber hacer, seducción y singular exquisitez que se cuelan en cada gota de Alhambra Especial, Alhambra Reserva Roja o Alhambra Reserva 1925.

Ese mismo misterio sugerente y cautivador que nos recorre al pasear por el emblemático monumento granadino nos recorre al saborear cualquiera de las Cervezas Alhambra, puramente granadinas y, por eso mismo, puramente universales.

Sencillez para los sentidos

Los ingredientes de las distintas etiquetas de Cervezas Alhambra no son grandilocuentes, todo lo contrario: son sencillos, comunes y tradicionales. Pero solo la mezcla consciente de ellos por parte de los maestros cerveceros da como resultado estos líquidos tan singulares como distinguidos.

Cebadas malteadas seleccionadas con cariño cada primavera; levadura que procede siempre de la misma cepa, para mantener su esencia; y lúpulo, que se añade de forma manual, son los ingredientes esenciales de cada una de las elaboraciones granadinas que despiertan nuestros sentidos con una identidad propia y singular.

Alhambra Especial se descubre poco a poco, saboreando sus matices afrutados y florales; Alhambra Reserva 1925, con su amargor medio, nos regala toques a cereal y lúpulo; y Alhambra Reserva Roja, tan potente como agradable, guarda un gusto a caramelo sutil e inolvidable.

Detenerse en medio de la vorágine; descubrir poco a poco los gestos, matices y detalles que la vida nos regala; saborear cada instante sin pensar en el siguiente; permitirnos apagar nuestros sentidos para reiniciarlos siendo conscientes de lo que queremos sentir. Es, en resumen, la esencia de Parar más, Sentir más, una invitación a saborear la vida y a redescubrir la belleza y singularidad de lo cotidiano.

Imágenes | Cervezas Alhambra

Comparte con nosotros

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos Relacionados
Siete Instagrams que te harán desear descubrir los secretos de Granada

Siete Instagrams que te harán desear descubrir los secretos de Granada

14 noviembre, 2017
Mirar a través de los ojos de otra gente. Conocer las historias que cuentan las calles de madrugadas con el sol despuntando. Saber las direcciones secretas de quienes siempre te dicen que “ya han estado ahí”. Todo eso es lo que nos ofrece Instagram, la red social que, entre otras muchas cosas, se ha convertido en una cómoda balconada desde la que observar el mundo.
Cinco librerías de Madrid para escapar del calor del verano

Cinco librerías de Madrid para escapar del calor del verano

12 junio, 2018
Si algo gusta a los bibliófilos es poder recorrer un edificio que se sabe lleno de libros: esa sacudida incomparable de tocar las palabras en uno de los lugares que mejor las cobija. Hay un imán que se vuelve irresistible cuando se intuye —se huele, porque la presencia de los libros llega en primer lugar por el sentido del olfato— que un edificio alberga estos pequeños tesoros.
Erik Winkowski o el arte de la sencillez en movimiento

Erik Winkowski o el arte de la sencillez en movimiento

16 julio, 2019
«Hay algunos artistas que generan esculturas a partir de 10 toneladas de sandía. Yo soy más de los que son capaces de generar algo emocionante a partir de una semilla de una sandía. Ese es el tipo de arte que a mí me emociona». Con esa contundente frase resume la esencia de su trabajo el artista estadounidense Erik Winkowski, que ha hecho de los collages en movimiento su seña de identidad.