Naguisa, la transformación de la alpargata en objeto de deseo

Por Eva Gracia

Hay algo especial y único en el verano. Será la luz de sus días eternos, el modo en el que brilla nuestra piel o esa sensación de eterna juventud que envuelve cada jornada. Y hay algo mágico, también, en los instantes previos a los días de verano. Algo así como una emoción contenida: la ilusión de quien sabe lo que está por venir, el disfrute que le espera.

naguisa calzado artesanal

Es en esas semanas que preceden al huracán de emociones, risas y felicidad que es el estío cuando se presenta, cada año desde 2012, la única colección anual de Naguisa, una firma de calzado que hace de la alpargata el epicentro de su catálogo.

No es fácil, en la era de la multitarea y la novedad constante, encontrar marcas que lancen poco más de una veintena de modelos cada año. Pero Naguisa no es una marca más. Como sus alpargatas tampoco son unos pares corrientes.

Naguisa nació con la intención de acercar algo tan clásico, mediterráneo y artesanal como es la espardeña a los pies que nunca habían sentido en su piel la comodidad de este calzado. A esos pies que adoran caminar revestidos del diseño más puntero y moderno.

Porque Naguisa reinventa el concepto de alpargata. Le da un aire nuevo y plenamente actual. Y logra encontrar el equilibrio perfecto entre la tradición alpargatera y las formas contemporáneas.

Detrás de esta firma están el arquitecto Pablo Izquierdo López y la diseñadora de producto Claudia Pérez Polo. Y su formación se siente en intuye en cada modelo que crean, pues sus zapatos parecen haber sido concebidos como hogares para pies soñadores: pies que buscan la funcionalidad y, también, la belleza.

Mantener la esencia y vestirla de contemporaneidad

Si hay un modelo que caracteriza a Naguisa, ese es el llamado Soc. Con sus siete cintas, siempre en tonos apetecibles, estivales, evocadores del mar y de esas tardes que transcurren con calma al lado de una Alhambra Especial, mantienen los principios de la alpargata de siempre: suela de yute y cosido a mano.

naguisa calzado artesanal

Pero, sin romper esas reglas, hay mucho patio donde jugar. Doble suela de cáñamo, piso de yute con una pieza de goma que da a la alpargata un aire de calzado todoterreno… y hasta una nueva y sorprendente estética.

Eso es lo que consiguió el modelo Soc con suela negra. De la mano de Naguisa, el yute se tiñó del color más oscuro para desdibujar las fronteras entre el clasicismo y la modernidad. Y esta es la historia de cómo un básico de la vestimenta tradicional mediterránea se convirtió en un objeto de deseo.

El saber hacer de Pablo y Clara y el amor que profesan por el oficio de alpargatero tiene, por supuesto, mucho que ver. Por algo concentran todos sus esfuerzos, pasión e ideas en una única colección al año. Y, para crearla, buscan la inspiración en los lugares más hermosos, esos que, con sus colores, sus aromas, sus vientos y sus sabores son capaces de hacernos sentir que el mundo es un lugar maravilloso.

Para crear su colección de 2017 volaron hasta Lanzarote. Y esa isla, de aires tropicales y salvajes, imbuyó de verano y personalidad cada modelo de aquella edición. Los tonos amarillo pálido, melocotón, verde petróleo y negro formaron la paleta de una serie perfecta tanto para pasear por un volcán lanzaroteño como para caminar a la orilla del Mediterráneo en busca de la cala más escondida, el sol más suave, la brisa más cálida, el instante más tranquilo.

Este 2018, la veleta —un objeto tan romántico y tan ligado al viento y a su libertad— fue el punto de partida de Naguisa para arrancar su proceso creativo. También con libertad, Pablo y Clara dieron forma a una colección atrevida, una que suma desde colores llamativos y enérgicos como el rosa chicle o el amarillo hasta pompones hechos a mano. Vientos de cambio para un oficio que vive una nueva edad de oro.

Más allá de la alpargata

En esta firma la palabra limitación no figura en su vocabulario habitual. Y, aunque sus originales alpargatas sean las niñas de sus ojos, las creativas mentes que idean y miman cada pieza que lleva el sello Naguisa —desde los zapatos hasta los puntos de venta, que también respiran el espíritu de artesanía contemporánea de la marca— diseñan mucho más.

Sus zapatos de piel trenzados a mano, sus sandalias de cuero con suela de esparto o sus cuñas de aires arquitectónicos son otros de los modelos que se pueden contemplar —es lo que se hace con piezas así, de corte tan artístico— en el espacio de Naguisa en Barcelona.

Un lugar que hace las veces tanto de taller como de tienda. Un sitio para enamorarse (más, si cabe) del mágico universo de la alpargata.

Imágenes | Facebook de Naguisa

En Momentos Alhambra | Alpargatas de hace 700 años para pies actuales

En Momentos Alhambra | Cinco marcas de artesanía textil para vestir moda hecha a mano

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