Mù Restauración o cómo llenar de color y vida los muebles de ayer

Por Eva Gracia

Hubo un tiempo en el que los oficios eran algo que pasaba de generación en generación. Saberes que se heredaban y que marcaban la trayectoria laboral de una familia e incluso su apellido. Aquello, hoy, es un vestigio del pasado, pero aún quedan historias que nos hablan de traspaso de saberes, de transmisión de la pasión por el trabajo manual, meticuloso y artesano.

Uno de esos ejemplos es Mù Restauración, un taller de recuperación de muebles y objetos situado en el corazón de Zaragoza. Su fundadora, Andrea Ibarra, se crio en una familia de restauradores y, de manera natural —como se aprenden los oficios—, fue entrando poco a poco en este mágico universo que da nuevas vidas a piezas condenadas al olvido y el polvo.

Pero que nadie espere encontrar en Mù Restauración meros baúles reacondicionados o mesas con una capa de barniz. Este espacio es una oda al color, al diseño contemporáneo y a la actualización de los clásicos. Aquí hay formas de ayer, sí, pero revestidas con el traje de los tiempos que van a vivir, de las vidas que van a acompañar y de los interesantes lugares que van a decorar.

Aires pop y colores pastel: la seña de identidad

mu restauracion taller de muebles en zaragoza

Andrea vio en esos muebles que llenaban el taller familiar una oportunidad de crear un estilo propio. De redefinir, a su manera, los cánones de un oficio encorsetado en los dogmas tradicionales de la restauración de muebles. Y se atrevió a romper reglas respetando, eso sí, la esencia de cada pieza, su alma, su identidad.

De la misma manera que los maestros cerveceros de Cervezas Alhambra fueron dando aires nuevos a su receta más clásica hasta dar con elaboraciones rompedoras y llamativas como Alhambra Reserva Roja, en el taller de Mù Restauración las cómodas, sillas y alacenas se convierten en muebles singulares y novedosos que llaman nuestra atención en el primer vistazo.

Porque no es habitual ver una mesita camarera decorada con formas geométricas de colores pastel (una de las señas de identidad del taller).

O una mesilla de noche de diseño clásico pintada en color menta, con una franja rosa y otras tantas en blanco y negro. O raquetas de tenis reconvertidas en espejos que nos devuelven una imagen de nuestro rostro sorprendido y sonriente.

Objetos con un ligero aire vintage que nos remiten al Grupo Memphis, esa serie de diseñadores que revolucionaron el panorama del diseño en los años 80; al art déco; al suprematismo. A los referentes, en definitiva, que Andrea tiene en la cabeza cuando restaura y cuando crea.

Cuando, atendiendo a aquellos principios artesanos que aprendió en el entorno familiar, lija la madera para que quede porosa, acomete el proceso de imprimación para que penetre la pintura, coge el pincel y cubre de color superficies heridas por el paso de los años.

Más allá de la restauración

mu restauracion taller de muebles en zaragoza

Aunque la restauración es el oficio que da nombre a su taller y una parte fundamental de su trabajo, la joven que abrió este espacio hace casi 7 años va más allá de la recuperación de muebles antiguos. Otra de sus especialidades es la elaboración de nuevos artilugios y muebles a partir de piezas extraídas de otros objetos.

Como en una suerte de taller de un doctor Frankenstein de las cosas bellas y con historia, juega con elementos de madera, de hierro y de mármol y da forma a objetos nuevos, objetos que son fruto de la observación, de dejar que la imaginación vuele, de permitir a las manos crear/sin/prisa —filosofía por la que apuesta Cervezas Alhambra— e innovar.

Solo así pueden surgir una mesa-taburete con un letrero luminoso de un negocio antiguo de la ciudad colocado como tronco. O unas lámparas de alabastro con pinceladas de color limón. O una mesita de metal cromado decorada con dibujos de plátanos a lo Andy Warhol perfecta para dejar reposar la botella de una Alhambra Reserva 1925 entre trago y trago.

Ese ojo especialmente entrenado para ver las posibles vidas de un mueble más allá de su función básica es el que sirve a Andrea, también, para dar con piezas de decoración en los lugares más inesperados. Un foco de teatro, unas sillas de colegio, una cacatúa de cerámica… Todo es susceptible, en sus manos, de lucir diferente, arriesgado y a la vez perfecto para cualquier rincón.

Un espacio donde encontrar el diseño más puntero

Mù Restauración, además de como taller y espacio de exhibición de muebles, funciona también como tienda de objetos de diseño. Sobre sus mesas y escritorios reposan platos de Abe The Ape, boles de cerámica de Tánata, postales de ilustradores emergentes…

Una selección exquisita del trabajo de creadores contemporáneos que apuestan por desarrollar su talento en España y a los que Andrea ha ido conociendo en distintos mercados y encuentros de diseño. Una muestra más de que la comunidad artesana del siglo XXI es algo así como una pequeña gran familia. Quizás los oficios ya no se traspasen a través de los lazos de sangre, pero, al final, terminan estableciendo las sinergias necesarias para dar con la manera de sobrevivir, reinventarse y florecer de nuevo.

Imágenes | Mù Restauración, Facebook de Mù Restauración

En Momentos Alhambra | Transformar piezas clásicas en modernas con técnicas tradicionales: La Retrovisora

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