Moda para espíritus inquietos, inconformistas y amantes de lo único: Bambam

Por Nerea Campos Godoy

Un mes después de que Google llegara a nuestras vidas, allá por el año 1998, hacía su aparición la Game Boy Color, un universo de tonalidades vibrantes basado en el azul, el verde, el amarillo y el rojo gracias a la tecnología más puntera del momento. Estos colores, tan populares y característicos de aquella primera consola, forman ahora parte del imaginario de Bambam, una firma de ropa con una clara inspiración vintage que se aleja de todo tipo de modas pasajeras.

bambam moda hecha a mano

Para Bambam no existe el mundo sin color: tonos que transmiten alegría se combinan para aportar una energía única a los looks de quienes, como ellos, buscan algo más en sus prendas.

Por esta misma razón, su proyecto fomenta el trabajo desde un punto de vista local, pues operan desde Madrid, y pone especial énfasis en la calidad de sus diseños, que se convierten en una garantía de innovación y creación contemporánea con poso artesanal.

Esta marca tiene las cosas muy claras: “Etiquetarse es limitarse”, dicen. Por eso, abogan por una ropa que no necesite de las tendencias del momento para promocionarse y que se base, sobre todo, en las prendas que a sus creadores les gustaría llevar, confeccionadas a mano y con cariño por quienes saben hilvanar historias en forma de vestidos.

Ellos resumen su filosofía en el hashtag #peopleswear, creado para difundir su mensaje en las redes sociales, terreno por el que caminan con una soltura digna de aquellos que se criaron con una Game Boy entre las manos.

Lo cool, lo vintage, los videojuegos y los 80 son algunos de los patrones que más se repiten en este proyecto, pero lo que más destaca es su uso tan atrevido del color. Alba Barrera, periodista de formación, es la mente creadora que se encuentra tras la marca. Su manera de reinventarse profesionalmente se asemeja a su forma de entender la moda: no importa lo que hagan los demás, sino lo que sus diseños pueden ofrecer. Y no es poco.

El pop no es solo un estilo de música

bambam moda hecha a mano

Para los millennials a los que Bambam se dirige, el pop no es únicamente un estilo de música, sino una manera en la que la cultura se manifiesta. La estética retro que rescata algunos de los iconos más simbólicos de esta generación se refleja tanto en las prendas como en los pendientes: la Game Boy Color se cuela entre ellos como uno de los reclamos principales de sus creaciones.

El pasado se integra entre sus diseños unisex y un particular universo de tonos muy potentes conforma la paleta de unos vestidos y camisas para personas con nostalgia de aquellos no tan lejanos juegos de la infancia. Las telas estampadas fijan una imagen de marca independiente y alternativa, cuyo espíritu rompedor y transformador se respira en cada puntada.

Un fondo blanco, una cuadrícula negra, videoconsolas esparcidas por el lienzo y mucho rojo, verde, azul y amarillo. Todo eso construye un fondo de armario básico para los que, como Alba Barrera, piensan en la moda como en algo que va más allá del simple paso de las temporadas como las estaciones del año. Y, sobre todo, dibuja un espíritu que mantiene una coherencia con lo que hace y lo que se propone.

La artesanía local pasa por una producción ética

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Esta marca de ‘anti-moda’, como a ellos les gusta llamarse en una clara declaración de intenciones, disfruta vistiendo a gente que no lleva la misma ropa que las personas de su alrededor. Pero, para llegar a ese punto, es necesario el tacto suave de una producción ética que valora la creación artesanal, comprende sus tiempos y sus procesos.

Es por esta razón por la que trabajan a pequeña escala, con una gestión propia de la empresa y del cuidado de sus diseños. Ante esa actitud de David ante los Goliats de la moda en nuestro país, este proyecto no ha pasado desapercibido entre los amantes de las telas, pues su reciente nacimiento no ha impedido un rápido crecimiento y una estupenda acogida.

Una creación a fuego lento que comprende que la cocina de los buenos diseños se mide en cada centímetro cosido, así como en la fidelidad a las ideas propias. Una coherencia y una artesanía cuyos colores y formas no están reñidos con la idea de utilizar las manos para crear piezas modernas, se tarde lo que se tarde: los caldos más jugosos son los que se hierven poco a poco.  La calidad de las prendas y la confección de las mismas puede que entren por el ojo, pero ganan la batalla cuando ésta se juega con el tacto.

Imágenes | Facebook de BamBam

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