Más allá del Premio Cervezas Alhambra de Arte Emergente: la otra obra de los finalistas

Por Nerea Campos Godoy

Cada visita que hace ARCO al mes de febrero está plagada de numerosos motivos que animan al público a su visita. La visión del arte contemporáneo es tan variada que son cientos las obras que se presentan en tan pocos días. Desde el arte como contemplación, al arte como observación y reflexión, a la denuncia social, pasando por la cuestión de la belleza y los planteamientos políticos.

La artesanía también es arte. Y lo dicen aquellos que ponen sus manos al servicio de la creación de piezas únicas y esculturas de larga tradición, pero también quienes las imaginan y las trasladan de idea a realidad.

Por tercer año consecutivo, el Premio Cervezas Alhambra de Arte Emergente vuelve a ARCO como punto de encuentro para jóvenes artistas que buscan crear puentes entre la tradición artesana y la vanguardia del arte contemporáneo.

Las inquietudes de estos creadores, así como sus procesos y la labor de los artesanos de distintos ámbitos dan lugar a obras auténticas con ideas muy distintas entre sí, pero que tienen una cosa clara: hay un diálogo latente, vibrante y lleno de posibilidades entre artesanía y arte.

Han sido cinco los artistas finalistas de este premio, parte fundamental de la iniciativa crear/sin/prisa de Cervezas Alhambra, pero sus obras van más allá del galardón. Con cada creación demuestran que se puede hablar de temas muy distintos con multitud de lenguajes a través de la forma.

El arte al servicio del campo

Asunción Molinos Gordo (Aranda de Duero, 1979) es una artista visual que pone la creación y su proceso en un punto de mira de la realidad muy concreto: el campo, la agricultura y las formas de producción de la comida en la actualidad.

Su arte está altamente comprometido con las implicaciones sociales del trabajo de los campesinos al servicio de grandes multinacionales. La esfera rural es uno de sus focos de atención, hacia los que trata de acercarse mediante el uso de medios variados como la fotografía, el vídeo, las instalaciones artísticas y otras formas que encuentra. Esta multidisciplinariedad funciona a la hora de unir un acto que tiene mucho de denuncia social conjugada con el arte.

Ha sido precisamente esa pulsión entre periodística y creativa la que la llevó a explorar las vidas de los campesinos de Egipto, desde la ciudad de El Cairo. La falta de sostenibilidad de las políticas aplicadas al campo y a sus trabajadores en este país en pos de un progreso de dudosa aplicación en gran parte del mundo la llevó a desarrollar su obra Agricultura fantástica. Cultivo ilimitado de recursos, ganadora del premio de la Comunidad de Madrid.

La obra, que ha expuesto en la galería Travesía Cuatro, toma su nombre de un videojuego en el que cada usuario actúa de una manera muy individual, respondiendo a sus deseos, sin tener en cuenta el trabajo en equipo.

Su otro proyecto presentado en ARCO 2019 ha sido Dunia, Mulk, Yabarut, con el que ha experimentado, mediante un juego de esferas, la espiritualidad y el simbolismo de la protección que la mitología islámica asociaba al yamur. Este objeto representa la tierra, el cielo y el espíritu y se colocaba en la parte más alta de las mezquitas.

El artificio de los experimentos con la escultura

Gabriel Pericàs (Palma, 1988) es un artista y editor interesado en la forma. La intriga entre el artificio de las artes plásticas y los materiales con los que ha podido trabajar le han hecho profundizar en la escultura como elemento relator.

El lenguaje se puede encontrar no solo en las palabras, sino también en el arte y en los objetos. El proceso narrativo que une una escultura con otra —o con su representación— no es fruto del azar, sino de la investigación de los distintos modos de comunicarse entre ellas.

El hipertexto ha sido objeto de la peculiar mirada de Pericàs, la comunicación que fluye como el agua de su propuesta para el Premio Cervezas Alhambra de Arte Emergente: Circulación y flujo. Cuando los cristianos conquistaron Granada, creyeron que los nazaríes habían hecho magia para conseguir que el sistema de irrigación de la Alhambra distribuyera el agua también desde abajo hasta arriba.

Por eso, en su obra ha experimentado con la situación del terreno a través de la escultura y las formas de latón. Cada figura recuerda a las acequias, canalizaciones y albercas mediante un esquema que ha representado junto a un luthier de Granada. El viento circulando por su obra igual que el agua por la Alhambra, buscando esa misma magia que un día maravilló también a quienes la visitaban por primera vez. La pluma que dialoga con el peso del metal.

Jugar con la comida

Mònica Planes (Barcelona, 1992) emprende su viaje creativo a través de la objetualización del espacio y del estudio del movimiento. Su propuesta surge a través de la contraposición entre lo orgánico y lo inorgánico en su obra Jugar com una fruta no es jugar. En ella presenta objetos como lavabos y taburetes en los que intercala ese vacío de alma de elementos normales con piezas de fruta, aceitunas y otros productos orgánicos.

De esta manera, representa el movimiento en los elementos orgánicos y el hueco o lo que se ha desvanecido en los inorgánicos. Es un experimento del lenguaje para mostrar que lo que se mueve forma (o formó) parte de la vida, mientras que la inactividad habla de la falta de la misma.

Los experimentos de Planes con el movimiento también tuvieron lugar en su obra Móbil, donde más que representarlo, lo simboliza. Mediante el viaje en tren y su propio móvil –como los que se cuelgan en las habitaciones de los niños–, la artista reflexiona sobre la descomposición del paisaje.

Coloca por separado los elementos que forman parte de él, sin dejar de ser una observadora desde la ventana. Hierro, plástico o piedra entremezclados con el cielo, los animales o las flores. Un movimiento que deja de ser linear como un trayecto y pasa a ser circular como el tiempo.

La autora también ha contado con otra propuesta en la que el movimiento y el espacio juegan con el vacío, con lo orgánico y lo inorgánico. Con Jugar com una fruta no es jugar experimenta la contraposición entre materiales que han tenido una vida y los que no. El movimiento es la vida, mientras que el hueco es aquello que ya no está o que se ha desvanecido.

Para la obra presentada al Premio Cervezas Alhambra de Arte Emergente, Mònica Planes estudió la historia de la ciudad y de la Alhambra para centrarse en cuatro momentos de su historia y representarlos en Auca de Granada (en cuatro puertas giratorias).

Con cada una de las piezas, realizadas con el torno, vuelve a reflexionar sobre la forma, el espacio y el movimiento.

La creación a dúo como parte del testimonio colectivo

Se preguntaba Judith Butler en su libro Marcos de guerra (2009) por las vidas que merecían ser vividas y la violencia institucional y social en la actualidad. Unos conceptos que ilustraba con la historia de los presos de Guantánamo: sobrellevaban la dureza de su situación escribiendo poesía en las paredes de las cárceles.

Patricia & María Jesús (Valencia, 1978) trabajan a dúo en sus proyectos creativos y han conseguido exponer en galerías y ferias de arte tan relevantes como la de ARCO. Este año, su obra Please, Don’t Paint The Wall. 2014-2016 también ha conseguido aterrizar en el stand de la galería Espaivisor.

Al igual que contaba Butler, Patricia & María Jesús han querido mostrar en su última obra los testimonios de los internados del CIE de Fuerteventura a través de 640 fotografías. Han convertido las paredes del CIE, llenas de dibujos, textos y mensajes con fechas de los internos, en un auténtico archivo de la memoria.

En estas fotografías, en las que se intercala la imagen original con una traducción al español que han llevado a cabo Mohssine Rezgaoui y Khalid Chaoui, se cuentan la historia del viaje y todos los padecimientos sufridos por pare de los internados en el CIE, desde que salen de sus países de origen hasta que llegan a España y son recluidos. El resultado es una obra que cabalga entre el testimonio y la denuncia social.

Su otra obra expuesta ha sido Matriz Alhambra, que formaba parte de las piezas finalistas del Premio Cervezas Alhambra de Arte Emergente. A través de varias piezas escultóricas rememoran el momento en el que desde Londres solicitaron unos arabescos para mostrarlos en la Exposición Universal de 1862, dedicada al arte y a la industria. A partir de momentos como este, la Alhambra viajaba a otros países mediante las reproducciones de piezas como estas.

La versatilidad de la forma y del vacío

Elena Alonso (Madrid, 1981) se ha erigido ganadora de la III edición del premio Cervezas Alhambra de Arte Emergente con su obra S13, R19, Z26. Se trata de una representación del ajedrez árabe mediante tres piezas escultóricas con las que ha creado tres figuras de suaves líneas para recuperar la forma natural de un juego que nos llegó gracias a los musulmanes. Con este premio se suma a una larga lista de mujeres premiadas en esta última edición de ARCO.

Pero su obra va mucho más allá de la artesanía, pues, como artista plástica, ha tenido la oportunidad de exponer otras de sus creaciones. Otra ocasión en la que ha planteado el juego de los espacios y de los vacíos ha sido con la exposición “Antojo”, dentro de “Querer parecer noche”, que también fue exhibida en el CA2M. Un arco con incisiones y huecos que se deprimen hacia dentro o se voltean creando círculos y formas alargadas.

Al igual que muchos otros artistas que han entrado en ARCO, también ha pasado por lugares como Matadero Madrid y su espacio Abierto x Obras. Visita guiada fue otra reflexión sobre el espacio y la manera de comunicación en lugares donde la sensación de aislamiento es abrumadora.

El trabajo de Alonso parte de su formación en Bellas Artes y de la evolución que ella misma hace de esos conceptos delimitados y encorsetados. Ampliar horizontes, colaborar en galerías como Espacio Valverde –en la que expone su reciente obra Truco– y un aprendizaje constante han hecho que su proceso de creación se mantenga en continuo desarrollo.

Imágenes | Facebook de ARCOmadrid, Cervezas Alhambra

En Momentos Alhambra | Todo tiene un porqué: conoce a los expertos del III Premio Cervezas Alhambra de Arte Emergente

En Momentos Alhambra | Nueve exposiciones y ferias para disfrutar sin prisa de la cultura en 2019

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