Los collages de Pils Ferrer: surrealismo para la vida moderna

Por Eva Gracia

Cuando una obra, objeto o disciplina artística es verdaderamente atemporal, no solo sobrevive al paso del tiempo, sino que se adapta a cada época, se convierte en una parte de ella, sabe hacer suyas las tendencias del presente. Pero tiene que haber una mano que obre la magia. Las manos de Pils Ferrer ejecutan esa bella (y compleja) tarea en el arte del collage.

Pils Ferrer, arte del collage

Porque, con sus manos y su imaginación, una técnica tan antigua y cargada de tradición artística como es el collage se torna en algo moderno, contemporáneo, cargado de sabor actual, pero también de una esencia que, lo sabemos nada más ver sus obras, es perenne.

Un aire vintage, gracias a las fotografías antiguas que funcionan como base de sus collages; un punto contemporáneo, gracias al color; un aire absolutamente surrealista y divertido, gracias a las imaginativas composiciones.

Las obras de Pils Ferrer consiguen combinar con maestría el encanto de una técnica clásica con la innovación de la creatividad digital. Lo hacen del mismo modo que Cervezas Alhambra marida en sus creaciones una receta original, esa que nació con la marca en Granada, con el saber hacer contemporáneo, con las últimas técnicas cerveceras y con la innovación característica de una casa capaz de elaborar cervezas a partir de barricas de vino, como Las Numeradas.

Arquitectura del detalle

Detrás de Pils Ferrer está Pilar García-Ferrer, una joven arquitecta con una tremenda sensibilidad por la belleza, el arte y la estética. Igual que Cervezas Alhambra posa su mirada sobre artistas contemporáneos con un matiz especial a través de su plataforma crear/sin/prisa, Pilar se detiene en objetos cotidianos y fotografías especiales que, pasados por su filtro, alcanzan la categoría de obras de arte.

Pils Ferrer, arte del collage

Pilar es capaz de ver en dos mitades de aguacate a unos novios-pingüino; de dotar a un elefante con orejas de lechuga en su divertida obra Mr. Lechufante; de transformar un castizo huevo frito en una elegante y exquisita toalla de playa o de convertir unas mazorcas de maíz en las aspas de un molino castellano jugando con las proporciones.

Pero dar forma a esas composiciones solo es posible si se presta una sublime atención a los pequeños detalles, esos que marcan la diferencia. Esas cerezas que pueden emparejarse con un golfista. O ese lúpulo Saaz, tan exclusivo, que aporta a una Alhambra Reserva 1925 su amargor moderado y su ligero dulzor.

Tampoco pueden ver la luz obras como las de Pils Ferrer sin una maestría técnica detrás. Pilar se formó como arquitecta, pero no solo en España, sino también en la Universidad de Yale, en Estados Unidos, y en Lima, Perú. Con un curso en la escuela St. Martins de Londres aprendió sobre fotografía y diseño digital, y se acercó a las posibilidades del collage 2.0.

Su proceso creativo no es analógico, pero sí artesano. Hay que serlo para dar forma a sus piezas, para integrar elementos dispares y que el conjunto sea un todo unificado y con personalidad propia. Igual que los maestros cerveceros de Cervezas Alhambra encajan las piezas del puzle para elaborar una Alhambra Especial, Pils Ferrer mezcla con maestría los retazos de sus collages.

Misma esencia, distinto soporte

La evolución de un artista, muchas veces, se acompaña de un cambio de soporte. En la búsqueda de nuevos formatos, las obras de arte pasan del lienzo al papel, del plano físico al plano online. Las obras de Pils Ferrer no solo tienen la lámina de papel como soporte: Pilar prueba y juega con distintos formatos, tamaños y tejidos.

Pils Ferrer, arte del collage

Y con distintos encargos. Más allá de sus láminas con animales y alimentos como protagonistas, también diseña meseros e invitaciones para bodas. Y explora los límites de su creatividad con GIF animados y con cajas que, siguiendo la definición clásica de collage, guardan fotografías, papeles y texturas naturales como flores o telas.

Además, las piezas de Pils Ferrer no se constriñen a una única fuente de inspiración. Su universo es muy variado, e incluye desde referentes artísticos como Gustav Klimt a ídolos musicales como Mick Jagger o Simon and Garfunkel, sin olvidar a musas de la moda como Jane Birkin, Grace Kelly o Cindy Crawford.

Todo un mundo creativo cabe en el arte de Pils Ferrer. Siempre que tenga una buena fotografía (a poder ser vintage) como pieza clave, por supuesto.

Imágenes | Facebook de Pils Ferrer

En Momentos Alhambra | El arte de cortar y pegar: el collage del siglo XXI se firma en femenino

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