Los artesanos del cuero andaluz: talabartería con siglos de antigüedad

Por Lorena Papí Rodes

Mantener el pulso firme y el ritmo adecuado en la puntada, rápida pero precisa. Saber elegir, de entre los cientos de herramientas para cortar, rebajar o coser el cuero, la adecuada para cada pieza, para cada trabajo. Aprender a medir casi a ojo: a leer al animal y saber qué enganche necesita según el coche que va a arrastrar. Tiempo para seguir elaborando, aguja en mano, gran parte del proceso. Todo esto y más se requiere para dedicar una vida entera a la talabartería y a la guarnicionería, dos oficios muy relacionados con el cuero, los animales (de labranza y de tiro) y Andalucía.

Andalucía, ese crisol de personalidades, caracteres y formas de entender el arte. La lista de tesoros de Andalucía —artísticos, paisajísticos, gastronómicos o arquitectónicos— es tan extensa como lo es la región, rica en colores y matices: la luz de Málaga, que enamoró a Picasso; Granada y su artesanía tradicional. Los campos de olivo de Jaén que bañan nuestros platos de oro líquido. La cerámica de las Alpujarras y la talabartería de Mijas, Ronda o Baza.

Artesano trabajando con cuero

Manifestaciones artísticas, las andaluzas, que son una herencia y un homenaje; la memoria del pasado, en la que el arte islámico grabó su gusto por el detalle y la minuciosidad del trabajo a mano, como en la taracea granadina. O en el oficio de la talabartería, la elaboración, con telas o cuero, de correas y aparejos para enganchar a los animales de labranza.

Del mismo modo le debe la guarnicionería, de la que resultan las vistosas guarniciones ataviadas con borlajes o alegres cascabeles con los que se engalana a los caballos que tiran de las calesas, las antojeras con las que cubren los ojos del animal, los pecheriles, los collerones o las caleseras, todos confeccionados a mano. Esta artesana tradición se extiende hoy a a la equitación pero también a otros trabajos manuales realizados en cuero de diferentes texturas, acabados y tonalidades.

Detalle de guarnicionesLa llegada de las máquinas al campo ha convertido al talabartero en un rara avis, porque apenas sí se ara ya con mulas y burros. Se cuentan en poco más de una docena en toda la región los artesanos que siguen elaborando y reparando guarniciones de labranza.

En Mijas, zona de gran tradición talabartera, vive la única mujer talabartera de Andalucía, Lourdes Díaz. Ella se incorpora ahora a la profesión con una renovada y colorista visión de las tradicionales sobrejalmas de tela que visten a los burro-taxis de Mijas.

Pero los caballos siguen teniendo una importancia vital en Andalucía: en fincas, en ferias, en romerías. Aún con todo, las guarnicionerías en las que se trabaja por encargo, elaborando cada pieza a medida, están en peligro de extinción. En algunos casos; en otros, han depositado sus esperanzas de futuro en una quinta generación.

Hay guarnicioneros que siguen practicando la profesión como antaño; desarrollando ese arte de coser a mano, de convertir un elemento noble y maleable como el cuero en elegantes ornamentos para caballería; pero también en un tapizado o en un llavero.

Se ha ido incorporando necesariamente alguna máquina a los talleres, similar a las que usa la marroquinería. Suponen la diferencia entre tardar cuatro días en confeccionar una pieza o que el trabajo se alargue más de un mes y su valor sea tan alto que el negocio sea insostenible, y la supervivencia del oficio, imposible. Conviven pacíficamente con el resto de herramientas tradicionales: lesnas, sacabocados, cortalambres, matacantos o tenazas. También con nuevos materiales: el nylon lleva años usándose, aunque el cuero sigue siendo el protagonista y el trabajo artesanal, el más valorado.

Borlajes

Por eso los guarnicionero en activo dependen también de las pocas fábricas de curtidos de piel que aún existen, en las que el material se trabaja artesanalmente. Así se hace en Villarramiel (Valencia), dedicándole al proceso de curtido y tinte del cuero vacuno el tiempo necesario para que no quiebre después. También de la paciencia de las costureras, como las monjas de clausura de Motril, que confeccionan borlajes a mano. Ellas, para las que la prisa es un concepto casi abstracto y para las que el tiempo casi se ha detenido. Y de los herreros y las fundiciones locales, que trabajan los elementos metálicos de todos estos aparejos o los carpinteros, que les proporcionan la base sobre la que se cose el cuero.

Artesanos como el dueño de la Guarnicionería Medina son el presente de este antiquísima maestría; ellos representan la continuación de una herencia que recibieron de sus padres, que, a su vez, lo aprendieron todo de los suyos. Es, como ocurre con tantos oficios antiguos, un saber que se transmite de una generación a otra, como un preciado tesoro.

Fotos | iStock/Volurol,  iStock/DemidUnsplash/Hannah TroupeGuarnicionería Ayala Facebook

En Momentos Alhambra | La taracea granadina o cómo elevar la madera a la categoría de arte

En Momentos Alhambra | Cariño, respeto y artesanía: las claves del cuero de Miolos Design

Comparte con nosotros

Artículos Relacionados
Los artistas protagonistas de Espacios Singulares: una cata con mucho arte

Los artistas protagonistas de Espacios Singulares: una cata con mucho arte

27 octubre, 2017
Algo que hay que disfrutar con calma, paladeando los matices, apreciando los detalles y atendiendo a cada pormenor. Eso es el arte, una forma de expresión, de comunicación y de contar historias que necesita paciencia y una mirada abierta y dispuesta a aprender. Por todo eso, el arte es un compañero ideal de la gastronomía y la pareja de baile perfecta para las catas-talleres de Cervezas Alhambra, organizadas durante el pasado mes de septiembre en la ciudad de Valencia.
Favorito Studio, cerámica contemporánea con esencia minimalista

Favorito Studio, cerámica contemporánea con esencia minimalista

7 diciembre, 2017
Hay una clara influencia de la naturaleza y de todos sus seres, ya sean plantas o animales, en las manos que elaboran la cerámica de la manera más natural. Son las de Susana García, la creadora de Favorito Studio, un taller de cerámica artesanal en el que cada taza, plato o jarrón que se elabora es único porque se realiza uno a uno.
Cariño, respeto y artesanía: las claves del cuero de Miolos Design

Cariño, respeto y artesanía: las claves del cuero de Miolos Design

26 septiembre, 2017
Cerca de lo que durante siglos se consideró el fin del mundo, en Mourente, Pontevedra, un pueblo de apenas 2.000 habitantes donde los minutos parecen pasar más lentos y no resuenan los ecos de la ciudad, se crió Javier Prieto. En una tradicional casa gallega, hórreo incluido, pasó su infancia este joven diseñador industrial que, en 2013, alumbró Miolos Design, su taller donde trata el cuero artesanal con pureza y cariño.