Lola Verona, unos pendientes de diseño vanguardista para todos los estilos

Por Nerea Campos Godoy

Entre los mechones de pelo se balancea un objeto único, sencillo, hecho a mano. La mano que esconde el pelo detrás de la oreja pone a la vista unos pendientes de diseño propio, fabricados a la manera artesanal: son las joyas de aires vanguardistas de Lola Verona, modernas piezas preparadas una a una, pero totalmente combinables con todos los estilos de vestir.

Apreciar el valor de la fabricación artesanal. Reinventar la combinación de colores y de materiales. Devolver el protagonismo al color lila, de la misma forma en que es recuperado como color del año en Pantone. Los pilares de creación de la marca Lola Verona proceden de la importancia concedida al diseño único, a la misma vez que propio, a la hora de fabricar sus piezas hechas a mano.

lola verona pendientes de cerámica y plata de ley con un baño de oro

Susana López es la autora que se esconde detrás de esta marca, creada en Madrid en el año 2015. Trabajan en el barrio de La Guindalera, en una escuela en la que realizan sus propios diseños y producen las piezas de cerámica. Un joyero es el encargado de fundir la plata que ultima los diseños en su taller de Madrid. Sus pendientes, anillos, collares y pulseras atienden a esos principios de calidad y de diseño actual por los que tanto se caracterizan las piezas de Lola Verona.

Para la marca es fundamental que cada pieza pueda combinar con todo tipo de vestimenta y estilo de vestir. El cuidado invertido en cada joya se aprecia a través de su tacto y de su mirada, trascendiendo las modas pasajeras, sin dejar de atender a la contemporaneidad más vanguardista del sector.

La perfecta combinación entre cerámica y plata

Las líneas que dan lugar al trazado geométrico de los diseños de Lola Verona son el resultado de un proceso de reflexión mediante el que surgen los particulares esbozos de la marca. A pesar de su corta edad, Lola Verona ya ha consolidado un estilo propio en cuyas piezas se refleja: cada una de ellas es fácilmente reconocible, tanto por sus colores como por su complexión.

Es esa mezcla entre las piezas de cerámica que son preparadas de manera artesanal y sin moldes en su estudio madrileño y los fragmentos de plata que se superponen para conseguir un efecto renovador, único, original y llamativo. Círculos, triángulos, formas ovaladas, cuadradas y rectangulares se sumergen en un desfile de colores pastel, plata de ley y baños de oro que complementan de manera muy bella a cada pieza.

Una fabricación sin moldes: la belleza de la imperfección

La mirada a la vanguardia que mantiene siempre un pie en la estabilidad del estilo propio es la que ha provocado la reinvención de los pendientes de tamaño XL, uno de los buques insignia de la marca: su estilo es tan reconocible como sus vivos y brillantes colores. Casi todos los hijos de los 80 y de los 90 recuerdan a sus madres y tías luciendo algunas de estas piezas grandes en sus orejas que tanto recuerdan a las de Lola Verona.

Este hallazgo tiene que ver también con un cambio en la manera de llevar las joyas: ya no se reservan para esos días más especiales, sino que cada día puede ser tan único como los pendientes de Lola Verona. Su tamaño llama la atención, pero también favorecen a los rostros de todo tipo, por lo que la belleza convencional, aquella que solo respondía a un prototipo de persona, ya no es un impedimento para lucir las joyas más únicas y actuales que hay hoy en el mercado. La moda del minimalismo ha dejado paso a una manera de creación que se aleja de la discreción y prefiere unos diseños más excitantes, a la vez que se mantiene fiel al estilo propio.

La manera artesanal de fabricación de cada pieza responde a esa voluntad de gusto propio. La cerámica se cuece y se esmalta a baja temperatura en su taller de Madrid. Las fornituras de cada pendiente son de plata de ley, con el añadido de un baño de oro. Cada pieza es singular porque no se utilizan moldes. Esas ligeras diferencias entre par y par convierten en único a cada pendiente: la belleza de la imperfección la aprecian aquellas personas que prefieren la originalidad y los procesos de creación que otorgan el tiempo exacto a cada una de las piezas.

Imágenes | iStock, Facebook de Lola Verona

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