Las cerámicas de Somos Bonjour, una perfecta oda a la imperfección

Por Nerea Campos Godoy

La irregularidad del sonido que hace el carboncillo del lápiz al dibujar una línea sin guías ni reglas. Una línea curiosa y singular que no volverá a repetirse de la misma manera porque su imperfección la hace única. Así como ese trazo voluble, que nunca tendrá un igual por muy despacio que se rasgue el papel, se dibujan con las manos las cerámicas de Somos Bonjour.

La nostalgia que se respira en cada una de sus piezas abre las alas hacia el espíritu de su creación. La fascinación que produce cada objeto de esta firma cuando llega a las manos de sus nuevos dueños se entiende por la manera artesanal en que ha sido elaborado. A mano, de hecho, tiene lugar todo el proceso de creación de las vajillas y productos de Somos Bonjour, desde el diseño con sencillos esbozos que responden al tacto hasta cada una de las fases del proceso.

La imperfección de cada taza y cada plato procede de una historia distinta, pues cada artículo está contando su propio momento. El desliz de un dedo, la presión de las yemas, la temperatura del horno o la calma que produce el modelado de la cerámica cuando todavía está blanda y se vuelve totalmente susceptible al sentido del tacto de quien se le acerque.

La cerámica no entiende de prisas; todo lo contrario: habla un lenguaje pausado y tiene a los segundos como letras de su alfabeto propio. Esta disciplina es una oda a aquello de Parar más, Sentir más, la invitación de Cervezas Alhambra a una vida sin ritmos ajetreados, una vida plena de instantes que se disfrutan con los cinco sentidos.

Cada parte del proceso de fabricación de las piezas de esta casa, ya sea el modelado, la cocción o el esmaltado, necesita sus propios tiempos. Al igual que en la repostería hay que cumplir con la sucesión de los pasos, la cerámica precisa de estos tres. Somos Bonjour aporta su magia especial, una imaginación desbordante y cierto sentimiento de saudade en cada uno de sus objetos, a los que, sin duda, se les asocia un recuerdo, un olor o un sabor. Son piezas que cuentan su historia… y también la nuestra.

Un taller para elaborar piezas únicas

Del taller de Somos Bonjour no aparecen dos piezas idénticas porque todas son únicas. Cada una de ellas es fruto de un momento tan singular como el resultado de cada proceso. La irregularidad, tanto como la arruga, significa belleza y la evocación de los sentidos. Un patio de la Toscana, una noche de verano rodeada de jazmines y pequeñas luces alrededor de los árboles, una mañana de desayunos al sol sin más quehaceres a la vista que disfrutar de la brisa del otoño en la piel.

La naturalidad de la cerámica de Somos Bonjour es perfecta para ese tipo de momentos que piden a gritos una celebración. Un enlace entre dos personas, la llegada de un nuevo miembro a la familia o, incluso, la inauguración del que va a ser un hogar durante mucho tiempo.

Cambios que se cuentan a través de los cuencos repletos de recetas especiales que se acompañan de un sabor igualmente único, como el de una Alhambra Reserva 1925. Esta cerveza, elaborada con el singular lúpulo Saaz, se mueve entre notas dulces y tostadas y deja en la nariz un aroma a caramelo difícil de narrar. Porque, igual que existen instantes que no se pueden relatar, hay cervezas que no se pueden explicar; hay que sentirlas.

El alma de Somos Bonjour es Elena Meseguer, que, además de ceramista, es directora creativa de la firma. En el taller de Meseguer en Madrid se hornean las piezas una a una, se tocan, se estrechan, se deslizan las manos suavemente mientras la cerámica va dando sus vueltas de peonza sinfín. Un tipo de trabajo que reivindica el valor de dedicar tiempo a la producción, de tocar más para crear mejor. Solo así se logra que cada plato, fuente o ensaladera sea única.

Decoración y utilidad en el día a día

Los días de celebrar dejan una estela que todavía puede saborearse hasta unas jornadas después. Los días más anodinos, aquellos que se parecen más los unos a los otros, son los que piden que se rompa con la monotonía y se atraiga nuevas y buenas energías para transformar sus ritmos repetidos en otros más dinámicos.

Las vajillas de Somos Bonjour o, también, sus kits de tacos o de sushi, rememoran aquellos días extraordinarios y ofrecen a los más normales un poquito de aquella felicidad concentrada. Esa virtud, la de hacer de lo sencillo algo extraordinario, reside también en el sabor de una Alhambra Especial, una cerveza que se descubre cada día y que, con su espuma cremosa y consistente, da un baño de singularidad incluso a los días más comunes.

Igual que logran hacer las cenas que se sirven en un plato de Somos Bonjour, de cerámica traspasada con colores pastel que evocan tardes sin fin y puestas de sol amarillas, rosas y azules. Cada pieza, tan diferente, es un llamamiento a apreciar la belleza de la imperfección. 

Imágenes | Facebook de Somos Bonjour

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