La precisión hiperrealista del arte de Juan Martín Villate

Por Eva Gracia

Lápiz, carboncillo y una goma de borrar. Es todo lo que Juan Martín Villate necesita para ponerse a trabajar y crear, sobre un lienzo en blanco, impactantes retratos de personalidades que hemos visto centenares de veces en el papel, en la televisión o en la pantalla, aupadas por la cultura pop (y popular) a la categoría de iconos. De mitos. De seres especiales.

Sus dibujos sobrecogen a quien los mira ya no por el poderío de los retratados (aunque es innegable que el encanto natural de David Bowie traspasa incluso la frontera delineada por las cuatro esquinas del lienzo), sino por la precisión con la que este artista convierte líneas y puntos en expresivos rostros.

juan martin villate dibujo hiperrealista

El hiperrealismo es el agua en la que Juan, zaragozano afincado en Barcelona, bucea con libertad y destreza. Un mar casi ignoto en los tiempos de la fotografía instantáneamente compartida. Un huerto de lento cultivo donde florecen, regadas con mucha paciencia, obras que cuesta creer que no procedan del disparo de una cámara.

Porque ese es el ingrediente secreto que emplea este artista cuando dibuja: la paciencia. “Tardo un mes y medio en dibujar cada retrato”, cuenta, y añade que cada obra mide casi un metro de alto y más de medio de ancho.

“Pero, de todo ese tiempo, paso el 10% dibujando y el 90% observando. Dibujar es importante, sí, pero lo esencial es saber mirar. Solo de esta manera puedes corregir los fallos y pulir cada detalle”, puntualiza Villate.

Así, haciendo gala de que lo suyo es crear sin prisa, define una manera de entender el arte que engarza a la perfección con la filosofía de Cervezas Alhambra. Y la defiende también en su faceta de profesor: “en las clases que imparto veo que los alumnos lo quieren todo ya. Pero han de trabajar con calma. Las prisas son malas consejeras”.

La vista puesta en la mirada

A golpe de carboncillo y con la banda sonora del lapicero deslizándose poco a poco por el lienzo, este artista de 37 años es todo un artesano del trazo. Él, con sumo detalle, minuciosidad y perfección, recrea la textura de la piel a través de puntos y pequeñas rectas, y, gracias a sus ágiles manos, el concepto ‘líneas de expresión’ se torna en mucho más que una metáfora.

Consecuente con su predicamento, Juan Martín Villate presta especial atención a la mirada de quien está retratando. “Los ojos son la clave. Si los tienes bien dibujados, ya tienes la mayor parte del trabajo hecho”, dice.

No le falta razón. De la mirada sorprendida e inquieta de Dalí a la profunda de Picasso o la impenetrable de Bowie, sobran los ejemplos para validar que este artista trabaja con especial ahínco la vista de sus célebres modelos.

juan martin villate dibujo hiperrealista

Más que fotografías a carboncillo

Pero, por mucho que sus obras puedan parecer fotografías, Juan asegura que a él no le gusta limitarse a copiar imágenes sobre lienzos. “Lo mío es casi una labor de investigación —explica—. Leo mucho y me documento un montón para conocer a la persona a la que voy a retratar. Me hago una idea de cómo es y la plasmo así. A Dalí, por ejemplo, lo trazo algo más delgado de lo que lo veo en fotos porque de verdad creo que era de esa manera”.

Risueño y vital mientras comenta su peculiar retoque del padre del surrealismo, explica que ese modo de trabajo lo aplica también a sus encargos: “Cuando me piden que retrate a alguien intento conocer a esa persona. Así, viendo cómo habla, cómo se mueve y cómo mira puedo dibujarla mucho mejor”.

Precisión y vocación por el detalle. Son dos características que bañan el trabajo de este delineador que llegó hace solo unos pocos años al universo del arte. “En mi vida he hecho muchas cosas —asegura—, pero, con la treintena, me di cuenta de que a mí lo que me gusta de verdad es pintar”. Su futuro se dibuja prometedor.

Imágenes | Web oficial de Juan Martín Villate

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