Escapada al corazón de Andalucía, el antídoto perfecto contra el final del verano

Por Nerea Campos Godoy

Seasons change, que dirían los estadounidenses que conforman la banda Future Islands, es una de las pocas certezas con las que se afronta la vida. Hay una gran verdad detrás de esta declaración no exenta de intenciones, pero también es cierto que cada persona, o cada lugar, lo hacen a un ritmo diferente.

Andalucía es, precisamente, esa región especial que marca sus propios tiempos y, aunque no es ajena a lo que ocurre en el mundo, confía mucho en su propia cadencia. El verano andaluz sigue sus anárquicos pasos: se erige mucho antes que en el resto del país y su desembocadura suele traspasar los límites de septiembre. Una suerte poder continuar alargando los días y que el espíritu estival envíe su influjo dorado cada atardecer. Se intuyen los días que apaciguan el calor, con esas ganas de aprovechar las tardes antes de que los colores anaranjados y marrones reinen las calles.

Córdoba, Granada y Sevilla bien merecen un paseo de final de temporada de la mano de Cervezas Alhambra, en el que disfrutar de las tres grandes ciudades andaluzas con la ventaja que da la calma de los barrios cuando los turistas ya se han ido.

Entretejerse con los misterios de Córdoba

El final del verano es una época excelente para visitar esta ciudad y perderse entre las calles estrechas y frescas de la judería. Atrás quedaron los días de los patios llenos de flores y casas a cuyas puertas hacían extensas colas los turistas, como si fuesen hormigas colocadas en fila india.

Ahora es ese momento indicado para poder respirar el aire que llega del Guadalquivir y pasear con la calma de las tardes que se mantienen con luz, sin el calor del sol que llega directamente. Cuando el entorno es así de propicio, se antoja una Alhambra Especial para descansar y saborear los platos cordobeses en algún restaurante.

Si ya se han probado el salmorejo, las berenjenas con miel y los flamenquines, es hora de dar un paso más y deleitarse con los sabores que propone El Boh. Se trata de un restaurante italiano que ofrece a sus comensales unos gustosos platos de queso, piadinas y carpaccios.  Su queso parmeggiano es una delicia de obligada parada. Una fusión entre los clásicos sabores cordobeses y la intensidad propia del queso italiano, todo en uno instalado en pleno centro de la ciudad.

La Sevilla del atardecer dorado

El ocaso del verano convierte a la ciudad más especial de Andalucía en una auténtica postal romántica y decadente donde lo único que apetece es aprender a disfrutar de las pequeñas cosas.

Es una de esas ciudades que, sin importar el tiempo que haga, se vive en sus calles, como fiel reflejo de su naturaleza andaluza por excelencia.  Las terrazas, los paseos, los monumentos y la vida en general se hace en el exterior.

Las tapas cuentan la historia de una ciudad atravesada por su gastronomía. Por eso la visita debe incluir una ruta por los bares que mejores tapas ofrecen. Hay que probar la mezcla de sabores de las espinacas con garbanzos, la esencia pura del gazpacho, el cazón en adobo y, por supuesto, la pringá, esa tapa de origen sencillo.

Si se acompaña de buenos amigos y una Alhambra Reserva 1925 lo más probable es que, además de paladear una de las Pilsener más importantes de la zona, aparezcan pronto las ganas de volver a una terraza y repetir la hazaña.

La historia vive en Granada

Hay otra capital en Andalucía cuya corona se atreve en ocasiones a dar sombra a otras zonas de la región. No es para menos, su historia, su patrimonio y su belleza viva hacen de ella un compendio de todo lo que significa el espíritu andaluz.

Granada es el reflejo de un espíritu humilde que no trata de ser ocultado, pero tampoco alardea de él. Abrir los sentidos en esta ciudad es hacerse un regalo: basta con dar un paseo por el Realejo o el Albayzín para comprender que Granada tiene mucho por explorar. Mantiene esa sensación de haberse convertido en casa, a la par que en aventura, hecho que pocos lugares saben defender bien. Además, es hogar de poetas como Lorca y eso se nota a cada paso.

También es una ciudad repleta de música, entre el Granada Sound y los rincones que van narrando la historia del flamenco. Los recovecos del Sacromonte pueden confirmar una y otra vez esto. Y, aun así, sigue firme en su propuesta de novedad y tradición. Son dos momentos en los que poder compartir entre amigos y Cervezas Alhambra auténticos instantes de intimidad.

En Momentos Alhambra | Tradición, fusión y mucho arte: de ruta gastro por La Alameda de Sevilla

En Momentos Alhambra | Granada, 1925: una cerveza, una experiencia esencialmente sensorial

Imágenes | Pixabay (1), (2), Pexels (1)

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