El arte entre hilos de Maite Ortega

Por Nerea Campos Godoy

Transformar los objetos que encontramos para darles un nuevo significado o apreciar con mayor intensidad alguno de sus rasgos es algo que los artistas contemporáneos —como los que colaboran la plataforma crear/sin/prisa de Cervezas Alhambra— tratan de plasmar en sus obras desde que las vanguardias ocuparon la primera plana del arte.

Para lograrlo, se ha buscado siempre la complicidad entre distintas disciplinas, explorarlas desde distintos puntos de vista y con diferentes herramientas. Una apuesta por el descubrimiento de lo nuevo dentro de lo conocido. Algo que en Cervezas Alhambra se entiende como volver la mirada al origen, una representación entre la tradición y lo contemporáneo.

Febrero es un mes lleno de arte, con la celebración de ARCO 2019 y la presencia de artistas jóvenes que se abren paso en clave contemporánea, mezclando una visión novedosa del arte con la herencia de lo que ya se ha hecho.

Del mismo modo que al unir artes como el de la imagen y el bordado, es inevitable que aparezca un recuerdo de la labor de las madres y de las abuelas. Raíces que podemos explorar desde una perspectiva contemporánea y una visión, la de crear/sin/prisa, que nos ayuda a hermanar pasado y presente.

La artista del bordado y del collage Maite Ortega (Yecla, Murcia, 1989) ha buceado en la artesanía de la costura y, en su afán creativo, la ha dotado de nuevo significado a base de imágenes, agujas, colores y telas para traerla a la actualidad.

Como collagista y bordadora se ha dedicado a imaginar nuevos microcosmos que parten de su pasado personal, de fotografías familiares y papeles que ha encontrado en los álbumes del hogar propio y de otras personas.

El juego de los hilos es el arte de rescatar los recuerdos y traerlos al presente, de bordar desde el origen hasta el ahora en ese telar en el que están dibujados los recuerdos de una familia.

A través de las fotografías y los volúmenes del bordado, que amplían la imagen con su tacto arenoso, Maite Ortega enhebra sus composiciones y las transforma en arte contemporáneo puntada a puntada.

El collage bordado de Maite Ortega queda en familia

Entre hilos, fotografías y recortes de papeles da vida a sus creaciones, un proceso que precisa de tiempo y constancia, de mirada que explora por dentro. Parar más. Sentir más es, de hecho, una de las premisas que Cervezas Alhambra ha hecho propia y que transmite, a su vez, a jóvenes creadores: la sencillez del día a día, de lo que nos hace conocernos, requiere su momento para cobrar la dimensión que le corresponde, la de una realidad hasta ahora no percibida pero no por ello menos especial. Justo todo lo contrario.

La exposición “En familia”, en el Centro de Arte Tomás y Valiente de Fuenlabrada, es el resultado de navegar en su herencia y plasmarla a través de este peculiar hacer. Una labor creativa cargada de sensibilidad y en la que podemos explorar el pasado de esta artista a través de una nueva óptica.

Fotografías que experimentan con diferentes ángulos. Hilos que circulan entre los recuerdos de las abuelas y los primos. Azul para la memoria, rojo para la nostalgia: épocas que se escapan de entre los dedos, pero ella, al rememorar, las rescata del olvido.

La simbología del bordado en la memoria

Los hilos con forma de arañas y hojas que invaden las fotografías de Maite Ortega también se encargan de hacer que la memoria florezca. Ella consigue que las imágenes que se tomaron abuelas, madres, primos y hermanos no queden en el cajón del recuerdo, sino que resurjan como un apreciado objeto artístico.

La calidez del bordado habla de ellas, de quienes invirtieron su tiempo en el cuidado. Los dedos rugosos por el contacto entre la aguja y la tela. El proceso de creación de la artista trata de recuperar esos momentos. Así, les dice: escucho vuestras manos cuando hilvano con las mías. Crear sintiendo que las manos oyen y trasladan las palabras.

Maite Ortega cose una flor sobre el lago que visitó su abuela. Sobre la roca en la que posaban sus familiares o sobre los perros que tuvieron. Trata de transformar la fotografía y cuidarla aportando su propio toque de belleza. Como quien embellece sus propios recuerdos al rememorarlos con cariño.

Para ella es un reto al olvido que lleva a cabo experimentando con la forma de los hilos. Bordar para regalar a la imagen una nueva dimensión que cualquiera pueda apreciar, a través de la mirada o de la yema de los dedos.

Imágenes | Facebook de Maite Ortega Collage Bordado

En Momentos Alhambra | Las artistas del bordado en Instagram: artesanas en la era de las redes sociales

En Momentos Alhambra | Entre hilos, fotografías y performance: el arte de María Gimeno

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