Con estos libros podrás viajar desde el sillón de casa (o la tumbona de la playa)

Por Nerea Campos Godoy

Para combatir ese letargo sobre el que Lana del Rey se extiende en Summertime Sadness, las largas tardes de julio y agosto y el calor que azota sin remedio, existen algunos refugios cuyos beneficios son aún mejores en verano.

Como los niños de Stranger Things huyendo del Demogorgon y otros peligros de Hawkins, los libros son un auténtico amparo ante las horas largas o la humedad excesiva. Invitan a tomarse un momento, respirar hondo y disfrutar de los nuevos mundos que se ponen delante de nosotros.

Ese viaje improvisado que nos proponemos a nosotros mismos, de la mano de un autor o autora que nos lleve de la mano a otro lugar y de una Alhambra Especial, ideal para acompañarnos en el camino. Cerrar la puerta a todo lo demás, abrir bien la ventana y servirse un vaso de la cerveza más auténtica del panorama actual.

¿Cómo sería acompañar a Edith Wharton por Italia?

Edith Wharton nación en 1862 en Nueva York en el seno de una familia acomodada, por lo que contó con una buena educación. Esto le dio la oportunidad de viajar por el mundo y escribir sobre ello. Sus múltiples viajes al otro lado del charco, hasta que se estableció definitivamente en Francia, fueron muy sonados en sus tiempos por lo inusual que resultaban para la época.

Su admiración y pasión por la vieja Europa eran tan fuertes que acabó por plasmarla también en sus libros. La famosa autora de La edad de la inocencia se pasó a la literatura de viajes, mediante el ensayo, en el libro Paisajes italianos. No son exactamente una guía de viajes, sino un recorrido que hace en varias ocasiones, tanto con su familia como con su marido, a través de unos lugares que verdaderamente la hacían sentir.

Pero también se pueden leer como una crítica de arte sobre arquitectura, escultura o pintura que se encuentran en la bella Italia. Viajar a este país junto a ella, admirando la rica cultura que de allí emana, es la verdadera esencia de Parar más. Sentir más: refugiarse en las imágenes, detenernos en el detalle que habíamos dado por supuesto, descubrir la imperfecta belleza de lo cotidiano. En definitiva, poner freno a la inercia y tomar las riendas de lo que queremos sentir, de la emoción que aguarda a la proverbial vuelta de la esquina.

La Lisboa más literaria

La ciudad verde de Fernando Pessoa (Lisboa, 1888-1935), llena de jardines, parques, árboles, pájaros, cafeterías y tabernas donde improvisar un bocado rápido con una Alhambra Especial en su perfect serve. Lisboa es la vecina más visitada y, a la misma vez, más desconocida. Tantos rincones esconde como posibles lecturas se pueden hacer.

Pero “Lisboa” también es una pequeña guía sobre la ciudad, escrita por el mismísimo autor que la paseó y vivió con gran intensidad. Perderse por esta ciudad, pegada al Atlántico, y disfrutar junto al poeta de sus calles. Pero también de una época en la que la prisa no existía y, desde luego, no significaba aprovechar la vida al máximo.

Leer esta guía escrita de la propia mano de Pessoa es volver a un tiempo donde la vida se aprovecha sin tener en cuenta los pellizcos del tiempo.

La vuelta al mundo de Nellie Bly

Nellie Bly no es Willy Fog, ni falta que le hacía, pero sí que utilizaba un pseudónimo para firmar sus escritos.  Elizabeth Jane Cochran, su verdadero nombre, fue una periodista de Estados Unidos que, a finales del siglo XIX, fue elegida por el periódico en el que trabajaba para hacer un viaje por todo el mundo. Ella aceptó el reto encantada, gracias a esas ganas de conocimiento del mundo y el estímulo que la llevaba a viajar y escribir sobre lo que se encontraba.

Con ese espíritu a lo Julio Verne en mente, comenzó su hazaña en 1889 partiendo desde Nueva York. Toda esta aventura aparece en el libro La vuelta al mundo en setenta y dos días (y otros escritos). Allí da cuenta del viaje, pero también de otras experiencias que tuvo como periodista, entre las que destacó su etapa como reportera de guerra durante la Primera Guerra Mundial.

Tanto Wharton, como Pessoa y Bly tienen esa fuerza que busca disfrutar del mundo que se presenta ante nosotros. La verdad y los estímulos afloran cuando se le prestan la atención suficiente. Cuando escuchamos de verdad y dedicamos el tiempo necesario, surge aquello que siempre buscamos: los matices del día, como los que propone Cervezas Alhambra.

En Momentos Alhambra | Cinco libros para poner la pausa y disfrutar de tu tiempo en verano

En Momentos Alhambra | Amantes de la buena literatura: esta es la ruta más novelesca de Granada

 

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