Cinco libros para poner la pausa y disfrutar de tu tiempo en verano

Por Nerea Campos Godoy

Por fin llega ese momento del año en el que elegimos las lecturas que nos van a marcar el verano. Se confecciona una lista, acudimos a nuestra pequeña librería de confianza y nos hacemos con todo tipo de libros que pueblen estos meses.

Además, las vacaciones de verano son ese pequeño lujo que nos concedemos a nosotros mismos para disfrutar de nuestro tiempo sin prisas, desafiando a la rutina. Uno de esos placeres en los que una tímida sonrisa asoma y la complicidad con nosotros mismos es la que guía la selección.

El cuerpo, en verano, pide narrativa: historias como las que en la infancia marcaban los meses de julio y agosto, cuyos personajes siguen todavía viviendo en nosotros. Esa posibilidad de dedicar horas y horas a un libro (o varios) vuelve cuando aterrizan de nuevo las vacaciones. Tanto si nos pillan junto a la arena como en el sillón de casa, siempre se reciben con una calurosa bienvenida junto a una fría Alhambra Reserva 1925 en la mano. Porque esos momentos están para disfrutarlos, para dejarse llevar por los matices que quizá no habías apreciado antes, aunque siempre han estado ahí. Por sabores refrescantes que nos hacen soñar con esa puesta de sol junto al mar, con la emoción de vivirla en compañía.

Estas cinco lecturas prometen todo esto.

Fruitlands: una experiencia trascendental

La editorial Impedimenta trae una propuesta muy florida de la mano de una de las autoras cumbre de la infancia de todo lector que se precie: Louisa May Alcott, la creadora de Mujercitas. Se trata de Fruitlands: una experiencia trascendental, una utopía en la que la autora se inspira en su propia infancia para hablar de la familia mediante la autoficción.

Ambientada alrededor de 1840, la novela habla del autoabastecimiento, de la belleza, la justicia o el amor. Una familia se encuentra con una comuna que sigue la filosofía de los trascendentalistas y, atraída en un principio por la lejanía de la civilización, nuevos retos se pondrán ante ellos con la llegada del invierno. Una historia que resulta ideal para aquellos lectores que hayan disfrutado con la obra de Thoreau.

Golpéate el corazón: la cita con Nothomb

Cada año llega un momento en el que empieza a notarse que vuelve Amélie Nothomb. Las librerías lo anuncian y la emoción se hace evidente con la nueva aparición de una de las autoras más interesantes del panorama literario internacional. Esta vez, la escritora belga ha traído una novela llamada Golpéate el corazón, en la que habla de mujeres y de familia, con esa medida perfecta de lectura de tarde con unas 150 páginas.

Bajo la premisa de una mujer que acaba siendo madre joven y su obsesión por el verso de Alfred de Musset que da título a la novela, Nothomb nos embarca en la reflexión sobre las relaciones entre madres e hijas.

Conversaciones entre amigos

Sally Rooney es una prometedora escritora irlandesa que ha entrado a las casas de los lectores por su sinceridad y su manera de hablar de la juventud que se abre paso en el mundo.

En Conversaciones entre amigos cuenta la historia de dos amigas que se conocen desde el instituto y, una vez en la universidad, se enfrentan juntas a la vida adulta: las posibilidades de trabajo en el futuro, el problema de la vivienda, la falta de referentes cercanos a la hora de labrar una buena vida y la cuestión del amor.

Su punto fuerte son unos diálogos en los que Rooney no teme ser brutalmente sincera.

Penelope Lively y su Vida en el jardín

Penelope Lively rememora sus primeros años en El Cairo o los tiempos junto a su abuela en Somerset. El hilo que va construyendo su historia de manera delicada, llena de flores y espacios de tranquilidad y belleza son los jardines que han ido marcando su vida. Incluso aquellos que tan solo conoció por los libros, como cuando cita a Virginia Woolf o a Gertrude Jekyll.

Una obra tierna que alterna el ensayo, la reflexión, la autobiografía y la narración mediante la que llegamos a entender la importancia que para la autora tuvieron la lectura y el cuidado de su jardín.

Vozdevieja, de Elisa Victoria

Que la infancia marca toda una vida es algo que todos sabemos. Pero que lo hace de una manera que atraviesa todo el cuerpo es algo que quizá solo algunos sospechaban. Elisa Victoria ha construido una novela que trasladan a todos los nacidos en los 80 y en los 90 a aquella época, en la que la Expo del 92 estaba reciente y las siestas resultaban el momento más largo del día.

Además de ese punto humorístico de una niña que sabe más de lo que parece y que recuerda al estilo desenfadado y divertido de Manolito Gafotas, Marina, la protagonista de 9 años, también reflexiona sobre el paso del tiempo y el de la infancia a la pubertad.

Un relato de la vida que nada en lo cotidiano, durante un verano en el que la voz interior nunca había tenido tanta fuerza.

Con estos títulos comienza un verano en el que la principal premisa es detenerse y apagar los sentidos lo suficiente para volver a encenderlos y preguntarnos qué es lo que queremos sentir; para redescubrir la emoción; para dejarnos seducir por la singularidad de lo que nos rodea; para, en definitiva, Parar más. Sentir más: solo así se puede iniciar una novela que nos atrape.

 

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Imágenes | Pixabay (1), (2), Facebook de Blackie Books, Facebook de Anagrama

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