Cinco libros para parar, sentir y explorar

Por Eva Gracia

Pocos placeres hay tan sencillos y reconfortantes como leer. Coger un libro, tocar su cubierta, hojear sus páginas, sentarse en un sillón y zambullirse en las palabras. La lectura es todo un ritual que nos aleja de las pantallas que constantemente reclaman nuestra atención. Una medicina para el alma que nos llena de una ilusión especial, la de estrenar una historia, y nos lleva de viaje a mundos mágicos que toman forma en nuestra cabeza.

Igual que hay modos de vivir hay modos de leer y modos de escribir. Hay novelas trepidantes que te aceleran el corazón, ensayos que te hacen reflexionar, poemarios que te conmueven en lo más hondo porque parecen rimados para ti. Y también hay libros escritos para leer con calma, sintiendo cada sílaba y parando en cada párrafo. Libros como estos.

libros lectura lenta

‘Como agua para chocolate’, Laura Esquivel

Como el fuego lento con el que Tita cocinaba sus platos. Así es esta novela, una alegoría mayúscula que nos hace soñar con que sea cierto aquello de que “el amor es el ingrediente principal de la cocina”. Laura Esquivel, en unas páginas que rezuman realismo mágico, imagina que los sentimientos del cocinero se pudieran saborear en cada uno de sus platos.

Y, sobre esa fantástica idea, construye una historia de esas de esas de amor y amargura que estremece como solo los grandes relatos pueden hacer. Una historia para tragar saliva y pasar el nudo de la garganta.

‘Alta fidelidad’, Nick Hornby

¿Pueden dos colecciones de discos incompatibles hacer que una historia de amor también lo sea? Rob, el protagonista de esta historia, escrita por el genial Nick Hornby, cree que sí.

Sus horas pasan entre los vinilos de su tienda, esos que escucha con tranquilidad una y otra vez, y el recuerdo de Laura, su última novia, que lo ha dejado por su aversión al compromiso. Al tiempo que los compases emanan de los surcos de sus discos, Rob va escribiendo sus dispares e inspiradoras listas. En ellas merece la pena detenerse y ahondar al cerrar las tapas de esta novela: son todo un compendio de clásicos de la cultura pop.

‘París era una fiesta’, Ernest Hemingway

Un joven Hemingway se pasea por las páginas de esta sublime novela en la que no pasa nada más que la vida del escritor en París. Como si fuera poco. Si te enamoraste de ‘Medianoche en París’, la película de Woody Allen, porque te hacía soñar con viajar a los locos años 20 de la capital francesa, este libro te encandilará.

“Llegar a todo aquel nuevo mundo de literatura, con tiempo para leer en una ciudad como París, era como si a uno le regalaran un gran tesoro”. Con frases como esa, el escritor describe con maestría el París de entreguerras, ese que fue el refugio perfecto de la bohemia y la vanguardia y una olla en la que bullía la genialidad.

libros lectura lenta

‘Volavérunt’, Antonio Larreta

Las certeras (y actuales) pinceladas de Francisco de Goya se cuelan en esta novela que llevó a su autor, Antonio Larreta, a ganar el premio Planeta en 1980. El siglo de las luces y los comienzos del oscuro XIX se entrelazan en las páginas de un libro que alumbra una historia de amor, odio, arte y justicia. Una novela intensa con la que pararse a reflexionar sobre la ética y el poder y con la que pasear, de un modo distinto, por la obra del maestro de Fuendetodos.

‘También esto pasará’, Milena Busquets

Un tranquilo Cadaqués, bañado por la luz estival del Mediterráneo y repleto de pescadores que salen a faenar como ya hacían sus antepasados, es el escenario en el que transcurre esta historia. ‘También esto pasará’, tres palabras cargadas de tristeza y, al mismo tiempo, de esperanza, nos habla de Blanca, que acaba de perder a su madre y se refugia en la calma y la tranquilidad de un rincón de la Costa Brava para recuperarse.

Con frases como “se puede saber si a alguien le gustan de verdad los libros por cómo los mira, por cómo los abre y los cierra, por cómo pasa sus páginas” nos transmite sensaciones de un modo que solo la lectura puede lograr: hablando directamente a nuestros cinco sentidos.

Imágenes | iStock – AlexRaths, Unsplash – Aga PutraJoão Silas

En Momentos Alhambra | Amanda Moreno, el salto de la literatura convertida en arte plástico

En Momentos Alhambra | Urueña, una villa del libro congelada en el tiempo

Comparte con nosotros

1 comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos Relacionados
Arquitectura efímera: el arte de crear para el tiempo y pese a él

Arquitectura efímera: el arte de crear para el tiempo y pese a él

12 diciembre, 2018
La vida es efímera. Pasa rápido y, a veces, sentimos que se nos escapa como el agua entre los dedos. Por eso, durante toda la historia, la humanidad ha tratado de ser eterna a través de construcciones que perduraran durante siglos. Pero hay otro tipo de arquitectura, la arquitectura efímera, que, como la vida, no está concebida para permanecer en pie milenios, sino para desvanecerse cuando el tiempo así lo dicte.
Alhambra Edición Limitada Granada

Alhambra Edición Limitada Granada

26 abril, 2018
Celebramos la unión de Granada y Cervezas Alhambra que nos ha acompañado desde nuestro nacimiento, homenajeando a la ciudad de Granada, volviendo a nuestros orígenes con la botella de 1964 Edición Limitada Granada, dedicada especialmente a la ciudad.
Favorito Studio, cerámica contemporánea con esencia minimalista

Favorito Studio, cerámica contemporánea con esencia minimalista

7 diciembre, 2017
Hay una clara influencia de la naturaleza y de todos sus seres, ya sean plantas o animales, en las manos que elaboran la cerámica de la manera más natural. Son las de Susana García, la creadora de Favorito Studio, un taller de cerámica artesanal en el que cada taza, plato o jarrón que se elabora es único porque se realiza uno a uno.