Casa Atlântica, o la belleza de redescubrir esos objetos que nos acompañan siempre

Por Lorena Papí Rodes

Cada objeto de Casa Atlântica tiene una historia que contar acerca de su origen: de las manos que lo crean, del peso de la tradición tras cada técnica, de la naturaleza de sus materiales. Más que una tienda, es un punto de conexión en Barcelona entre dos pueblos —Galicia y Portugal— ya de por sí unidos.

Es el Océano Atlántico el hilo conductor que conecta todas esas historias, como hermana a aquellas tierras bañándolas con sus aguas. Ambas se reencuentran en Casa Atlântica: además de una encantadora boutique, espacio de creación del que salen algunas de las piezas que los ideólogos y propietarios de la firma, Belén Martínez —gallega—y Lester Barreto —portugués—, elaboran a mano. Galicia y Portugal están presentes en esos objetos: ya sea como fuente de inspiración o en su propio origen.

La tienda Casa Atlântica, en Barcelona

«Colores, materiales y diseños que respiran aires Atlánticos». Con la tradición por bandera pero con una forma muy particular de entenderla: son diseños e ideas que inmortalizan el pasado pero que remiten al presente, por ese minimalismo elegante que tan bien les hace encajar en espacios y decoraciones de lo más actuales.

La importancia de reivindicar los orígenes

Todo en la coqueta tienda Casa Atlântica remite a los orígenes. Incluso su propia ubicación, en el señorial Barrio de Gràcia (Llibertat, 7). Porque pasear por todo el distrito es tropezar una y otra vez con magníficos ejemplos de fachadas y edificios —como el Mercat de la Llibertat— que son testimonio de otros inicios: los de la arquitectura modernista.

Casa Atlântica nació con la idea de revalorizar elementos que formaban parte de la historia personal de sus creadores.  Aquellos “objetos cotidianos” que forman parte de su infancia como son parte inherente de la cultura gallega y portuguesa. Tesoros como los que recuperaban en mercados callejeros tanto en Galicia como en Portugal. Y que inspiran sus diseños y sus creaciones.

Espejo peneira de Casa AtlânticaSon utensilios de cerámica, lámparas que son ejemplos del arte de la cestería, o esas peneiras (los tamices de madera) tan usadas por los pescadores y agricultores gallegos y que han inspirado a Belén y Lester para crear con ellos originales espejos.

Es precisamente el respeto y cuidado que muestran por su origen, tanto en la materia prima que usan en sus creaciones como en las técnicas aplicadas, el mismo que podemos encontrar en cada una de las elaboraciones de Cervezas Alhambra.

Y es que para sus maestros cerveceros, poner en valor el trabajo de sus antecesores, es fundamental para ofrecer un perfil tan reconocible y tan único como el de una Alhambra Reserva 1925.

Un sabor que habla de su origen granadino. La ciudad es su pasado y su presente. Es parte inherente de su esencia. Se saborea, a través de las enseñanzas de los maestros que perviven en su receta. Está presente en su imagen, con esos elementos que remiten al origen de la propia ciudad y a la influencia del arte andalusí.

Técnicas inspiradas en la tradición artesanal son las que le otorgan ese carácter excepcional a una Alhambra Reserva 1925, capaz de dotar de magia cualquier encuentro cotidiano.

Como imprimen unicidad artistas y creadores a todos esos objetos del día a día que Belén y Lester reúnen en Casa Atlântica.

Dos tierras, el mismo amor por la artesanía

Botellas trenzadas de Casa AtlânticaGalicia y Portugal, esas dos tierras conectadas por mar y con tanto en común —como los oficios artesanales tradicionales que comparten— se reencuentran en Casa Atlântica a través de su mejores muestras de artesanía.

Son piezas —lámparas, tazas, maceteros, alfombras, juguetes de madera, vajillas pintadas a mano y un largo etcétera— creadas por sus propietarios, o bien traídas desde Portugal y Galicia. En ocasiones solo se implican en el diseño. Y algunos de estos diseños se traducen en colaboraciones con firmas como Peseta.

Pero todas tienen algo en común: son creaciones únicas que rinden constante homenaje a la naturaleza, con el uso de elementos como los juncos, la madera y el fango. Objetos decorativos y también funcionales como cestas, lámparas trenzadas realizadas a partir de telares manuales y botellas decoradas con la misma técnica de esos cesteiros que han mantenido vivo un antiguo oficio en la tierra natal de la diseñadora de moda Belén Martínez.

También recuerdan, irremediablemente, a la tierra lusa donde nació el diseñador de interiores Lester Barreto, porque de allí llegaron muchos de esos cesteiros a pueblos de las Rias Baixas; ese rincón en el que Galicia casi se mira de orilla a orilla con Portugal.

Como respiran aires portugueses las sencillas pero vistosas tazas de loza de barro traídas desde Alentejo, al sur de este otro país de la península ibérica.

Casa Atlântica, objetos creados sin prisa

Solo se necesita tocar una de sus lámparas de juncos trenzados para sentir el peso de la tradición de la cestería gallega y  portuguesa. Basta recorrer con el dedo el intrincado viaje que siguen cada una de esas varillas hasta lograr un patrón para entender que son objetos totalmente antagónicos a la creación en serie.

Es esa naturaleza única de sus diseños y su carácter artesanal lo que les llevó a participar en la plataforma de creación contemporánea crear/sin/prisa de Cervezas Alhambra, impartiendo talleres de lámparas trenzadas, basadas en una técnica tan tradicional en esencia como actual en presencia.

Lámpara trenzada de Casa Atlântica

La misma técnica que aplican en sus ‘Clementinas’, su obra con más éxito y nombradas en honor a la abuela cestera de Belén. Un diseño vanguardista, inspirado en la artesanía tradicional portuguesa, con el que participaron en la edición 2016 de Pop-Up Store de Barcelona Designers Collective, una iniciativa en busca de talentos emergentes.

Son botellas vintage (de cristal, con sistema de cierre antiguo) vistosamente decoradas con cables de pvc trenzados, siguiendo los dictados de las técnicas en cestería y mimbrería de las que se empaparon. E inspirándose en una botella que encontraron revisando tesoros en un mercado callejero de Oporto.

Fue el punto de partida para encontrar su propio estilo y crear patrones únicos. Son todos esos cachivaches hallados, elementos que son símbolos de su propia infancia, de sus tierras natales, los que mueven los hilos de la inspiración. Ellos les devuelven el favor creando un espacio para ellos en el presente. Elevando lo cotidiano a la categoría de bello. De arte.

Fotos | Facebook/@CasaAtlantica.shop

En Momentos Alhambra | Cinco tiendas donde enamorarte de la artesanía (y llevártela puesta)

En Momentos Alhambra | Para. Mira. Toca. Siente: solo así puedes redescubrir la singularidad de lo cotidiano

 

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